por Gustavo Picolla GP Hedging Consulting
La semana comenzó con fuertes subas, pero se fue desvaneciendo a medida que avanzaba en virtud de que los traders solo prestaban atención a los pronósticos climáticos y estos no eran muy consistentes. Pero hagamos como Jack y vayamos por partes.
En la columna de la semana pasada finalizaba diciendo: “tenemos el informe del Pro Farmer Tour y el pronóstico climático, si ambos se reflejan en la realidad tendremos precios sostenidos por lo menos la semana que viene.” Recordemos que el informe emitido luego del cierre de la rueda del día viernes pasado estimaba la producción de EE.UU., para ambos productos, por debajo de lo estimado por el USDA en su último informe de agosto y que los pronósticos climáticos daban cuenta de tiempo seco y altas temperaturas. Ese reflejo de la realidad se dio el lunes con subas de u$s 23 para la soja y de u$s 12 para el maíz con fuerte presencia compradora por parte de los fondos de inversión. Además el USDA informaba que la condición de los cultivos bueno/excelentes disminuía cuatro puntos para la soja y dos para el maíz reforzando lo manifestado por el informe del día viernes. Pero a partir de ese día los cierres fueron mixtos durante la semana, con mayor tendencia a la baja, para finalizar con subas de u$s 11 para la soja y u$s 4 para el maíz para las posiciones que reflejan los precios de la nueva cosecha.
La razón? El comportamiento que el clima tendría durante la próxima semana. Los diferentes pronósticos de distintas fuentes han sido discutidos durante la semana y la realidad que la certeza de ellos ha sido puesta bajo sospecha. Algunos de ellos muestran probables lluvias durante el fin de semana y temperaturas más frescas mientras que otros pronostican calor y seco. Corolario: los traders fueron acomodando sus posiciones para mitigar el riesgo de las mismas.
Como bien sabemos la soja está atravesando la etapa crítica de desarrollo de los cultivos y el clima seco con altas temperaturas no es lo más conveniente. El proceso de maduración de las plantas se encuentra 11% por debajo de lo sucedido el año anterior y el 6% del promedio de los últimos cinco años, aunque el año pasado el periodo de siembra se desarrollo normalmente. Las lluvias han sido muy escasas durante el mes de agosto y en algunas zonas la falta de agua es muy importante. En este sentido la firma Lanworth redujo su estimación de producción norteamericana a 85,46 millones de toneladas, un 2% menos con respecto a su informe anterior. Es indispensable que las lluvias se hagan presentes pero estas no aparecen en los pronósticos por lo menos en la cantidad que se necesitan. Por otro lado el ritmo de exportaciones para la nueva campaña sigue firme con un ritmo muy por encima del promedio de los últimos años.
China compró esta semana 230.000 toneladas de la campaña mencionada. Como se aprecia la gran cosecha que se esperaba no será tal y las existencias finales seguirán comprometidas. No obstante a nivel mundial la recuperación vendría de la mano del Hemisferio Sur. Los productores de Brasil, ante la devaluación del cereal, destinarían más áreas a la oleaginosa y redundaría, según una consultora local, en un incremento de 7 millones de toneladas para la campaña 2013/14. En Argentina sucedería lo mismo toda vez que la baja de precios del maíz y el nivel de inversión que implica la siembra del cereal inclinarían la balanza para el lado de la soja.
En lo que respecta al maíz si bien el efecto de la falta de lluvias puede influir en los rendimientos finales, es sabido que durante la etapa de polinización el clima fue benévolo para que la misma se desarrolle con normalidad. Algunas zonas han comenzado con la cosecha, principalmente al sur de Arkansas, donde los rendimientos observados son excelentes.
No obstante en otras zonas las plantas están transitando su etapa de maduración y el calor es importante para este desarrollo aunque las lluvias serán bienvenidas. La firma Lanworth también redujo su estimación de producción a 340 millones de toneladas, un 4% menos que su estimación anterior. Además redujo la producción de Ucrania en un 5% a 25,6 millones de toneladas. También redujo en un 1% la producción de China a 208 millones de toneladas. En este sentido el Consejo Internacional de Cereales (CIG) si bien estimó una suba del 10% de la producción mundial a 945 millones aún está por debajo de los 957,2 millones estimados por el USDA. No obstante mantuvo sin cambios su estimación de producción en 350 millones.
El trigo por su parte cerró la semana con subas aunque estas se deben principalmente a las subas en los otros productos ya que la situación mundial del cereal no favorece en el corto plazo al trigo norteamericano. En efecto las labores de recolección en Europa y la zona del Mar Negro están demostrando que el aumento de las cosechas pronosticadas se está cumpliendo y en consecuencia estas zonas se convierten en los principales proveedores de la zona norte de África. Así fue como durante la semana Egipto compró 295.000 toneladas provenientes de Rusia, Ukrania y Rumania. Las estimaciones del CIG estuvieron alineadas con estos acontecimientos toda vez que incrementó las producciones de la Unión Europea, Ucrania, Kazajstan y Canadá. No obstante el ritmo de ventas desde EE.UU. sigue siendo firme, aún con la ausencia de China se vendieron 551.300 toneladas cuyos destinos principales fueron México, Japón, Indonesia y Brasil.
Por su parte las producciones del Hemisferio Sur están empezando a tener problemas debido al comportamiento climático. Brasil sufrió heladas sobre el principal estado productor lo que obligaría a dicho país a importar por lo menos siete millones de toneladas y debido a los problemas de proveerse de Argentina lo está haciendo en mercados externos al Mercosur principalmente en USA. Australia está comenzando a sufrir la falta de lluvias en las regiones claves lo que llevó a reducir en 2,5 millones de toneladas por parte de consultores privados. En Argentina también la falta de lluvias está comenzando a ser preocupante en algunas áreas productivas, siendo el sudeste de la Provincia de Buenos Aires la que mejor perspectiva mantiene. Las heladas también castigaron a Paraguay aunque su saldo exportable es consumido principalmente por Brasil. De concretarse pérdidas en los rendimientos del cereal en el hemisferio sur las cotizaciones del trigo norteamericano se verían beneficiadas a medida que nos acerquemos al 2014.
Mientras tanto las cotizaciones en nuestro país acompañaron en cuanto a tendencia a los mercados internacionales no así en su magnitud. La soja subió en los mercados de futuros u$s 7 para la posición noviembre y u$s 3,5 la mayo/14. En el disponible también vimos subas de $ 70 en Bahía y $ 50 en Rosario llegando a tocar valores cercanos a los $ 1.880.
El maíz tuvo subas en el mercado disponible donde los consumos son los principales jugadores y llegaron a pagar $ 900,- en Baradero. Para la nueva campaña los valores no sufrieron modificaciones quedando en u$s 160,- Por último el trigo subió tanto en el mercado disponible como en el de futuros. Los precios de forwards cotizaron a u$s 210, en Bahía Blanca, u$s 200 en Necochea y u$s 205 en la zona de Rosario. Por su parte la posición enero en el MAtba cerró la semana a u$s 211,-
Conclusión: estamos en manos del clima quien será quien determine el futuro de los valores principalmente de la soja. Si los pronósticos se cumplen los precios deberían mantenerse sostenidos pero todos sabemos que el clima es impredecible. Prestar atención al importante volumen de compras que mantienen los fondos y recordar que a medida que se acerca el momento de cosecha, estos jugadores cierran posiciones.
Un dato importante a tener en cuenta: en agosto del 2012 el USDA estimaba una producción de soja en 73,27 millones luego de sufrir EE.UU. una de las peores sequías de la historia. Las lluvias posteriores a esa fecha permitieron el recupero de los cultivos alcanzando una producción de 82,055 millones de toneladas según el último informe. Así que atentos porque buenas lluvias pueden dar vuelta las previsiones que hoy se están manejando e impactaría directamente en los precios.
En cuanto al maíz sigo sosteniendo que a pesar de las bajas en las estimaciones de producción, EE.UU. se encamina a una cosecha record y solo sus valores se apreciarán en la medida que los valores de soja lo hagan.















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