El Plan integral según la información oficial “consta de programas, fondos de fomento y asistencia para enfrentar la emergencia agropecuaria que atraviesan las economías regionales como consecuencia de las condiciones climáticas”.
El Plan incluye el Programa de Políticas para la Gestión del Riesgo Agropecuario, un mecanismo de asistencia rápida para financiar la recuperación productiva con un fondo total de $1.500 millones, que se transferirá a las provincias que presenten las estimaciones de daños, cantidad de productores afectados y la estratificación productiva.
Otro de los puntos es la creación de un fondo que dispondrán el Banco BICE y el Banco de la Nación Argentina por un plazo de 60 meses con el fin de asistir con hasta $5.000.000 por pequeño productor, con un período de 18 meses de gracia y una tasa fija del 49%.
Dentro del Plan Integral se establece además un Fondo de Asistencia de Actividades Críticas para pequeños productores de Mendoza, San Juan, Río Negro, La Rioja, Catamarca, Jujuy, Salta, Neuquén, La Pampa y Tucumán, con un plazo de 18 meses de gracia y a tasa 0.
Para los trabajadores del sector se dispone la implementación del Programa de Recuperación y Sostenimiento Productivo (REPRO) con el fin de atender la situación de empresas o sectores que atraviesan situaciones críticas producto de su propia actividad o por factores externos que dificulten sostener el empleo. Para ello se brindará una asistencia equivalente al 50% de la remuneración total de cada trabajador activo.
Finalmente se presentó el financiamiento del Programa Nacional de Prevención y Erradicación de Lobesia Botrana, cuya meta es controlar la plaga para disminuir el daño en fruta, como también de evitar la dispersión de la plaga al resto del país para el cual se asignarán subsidios por un fondo total de $1.200 millones.
FAA sobre los anuncios
El presidente de FAA, Carlos Achetoni, quien participó del acto realizado en la EEA Mendoza del INTA donde el ministro Sergio Massa realizó anuncios para los productores de las economías regionales, e cuanto a la asistencia de 1.500 millones de pesos para las provincias afectadas por heladas, dijo: “es importante que se den ayudas en esta coyuntura, sin embargo, creo que no es lo mismo lo que ha sucedido con Mendoza, que tiene más de 40000 ha afectadas, que otras que tienen 4000, por lo que quizá habría que revisar el criterio de asignación de los fondos. Y sin dudas esos fondos deben llegar de la mano de un trabajo articulado entre Nación y las provincias afectadas, para que ese dinero llegue realmente a las manos de los productores, que son los principales y mayores afectados por esta situación”, y agregó: “está bien que sean ayudas no reintegrables y no se piense sólo en créditos, porque muchos productores se quedaron sin nada y saben que recién en 18 meses podrán disponer de la nueva cosecha, es decir que necesitan de ese aporte para poder continuar y salir adelante. Seguramente haya algunos a quienes les pueda servir un crédito, pero la mayoría vio perder toda su cosecha de fruta con los últimos siniestros”.
En cuanto al denominado dólar para economías regionales, el federado opinó: “por ejemplo: el mercado del vino o el de la fruta son distintos al de la soja. En el caso del vino no se pueden liquidar de golpe las ventas en 40 días; o en cuanto a las frutas hoy quizá no hay disponibles para liquidar, porque las cosechas son más adelante y no entran en ese plazo; por eso por ahí se necesitarían otros plazos o la medida no atiende toda la amplia gama de economías regionales. Y retomando el caso del vino, quizá los que podrían beneficiarse con esta medida son los sectores más concentrados que pueden tener para exportar; pero les ponen el condicionamiento de entrar a precios cuidados, cosa que es compleja porque cuando hay faltante de producción esas empresas compensan con aumentos de precios. De todos modos, la medida también perjudicaría más aún a los pocos productores que puedan tener producción”.
En ese sentido continuó continuó diciendo: “tal como dijimos cuando se anunció el dólar soja, reiteramos que no podemos seguir teniendo cada vez más tipos de cambio. Estoy convencido de que no se puede seguir pensando en otorgar tratos preferenciales para cada producto, porque las producciones son múltiples y diversas, es decir habría que pensar en un dólar ajo, otro aceituna, durazno, ciruela o yerba. Entonces, si se transita en ese sentido, todos van a querer un dólar especial. Creo que lo que hay que buscar es una paridad de cambios, evitar esa distorsión que día a día se profundiza y genera nuevos problemas en vez que resolver anteriores”.
“Estamos convencidos de que se necesitan políticas agropecuarias integrales y de largo plazo. No más parches a medida de algunos, que complican a todos y generan cada vez más incertidumbre en general. El sector no puede seguir deambulando sin políticas públicas claras y ciertas, sin saber con qué nuevo cambio amanecerá mañana”, concluyó Achetoni.















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