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Entre Ríos: el CMVER insta a reforzar la vigilancia veterinaria ante brote de Fiebre Q

Imagen creada con Gemini IA
El Ministerio de Salud de la Nación confirmó 12 casos en trabajadores rurales del departamento Federación. El Colegio de Médicos Veterinarios provincial remarca la importancia de la bioseguridad bajo el enfoque de "Una Salud".

El Colegio de Médicos Veterinarios de Entre Ríos (CMVER) emitió una advertencia dirigida a profesionales, técnicos y trabajadores del sector agroindustrial tras confirmarse un brote de Fiebre Q en el norte de la provincia. El Ministerio de Salud de la Nación ratificó la existencia de 12 casos positivos en operarios rurales del departamento Federación, todos ellos vinculados directamente a tareas de manejo de ganado.

La Fiebre Q es una enfermedad zoonótica de distribución mundial causada por la bacteria Coxiella burnetii, que afecta principalmente a rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos). En los animales, suele manifestarse a través de problemas reproductivos como abortos y mortinatos, transformándose en una seria amenaza no solo para la productividad de los rodeos, sino fundamentalmente para la salud pública.

¿Cómo se transmite?

La transmisión a los humanos se produce principalmente por la inhalación de aerosoles y partículas de polvo contaminadas con fluidos corporales, especialmente placentas, líquido amniótico, sangre u orina, durante los partos, cesáreas a campo o faena de animales. También representa un riesgo el consumo de leche cruda sin pasteurizar.

El rol clave del veterinario y los antecedentes locales

Desde el CMVER, presidido por la Méd. Vet. Dra. Carolina Lell, se remarcó el rol estratégico que ocupa el médico veterinario en la detección temprana, la capacitación de los operarios y la implementación de protocolos de bioseguridad en los establecimientos productivos.

Asimismo, la entidad recordó que la provincia ya cuenta con antecedentes epidemiológicos de esta enfermedad. Entre ellos, una denuncia previa en un frigorífico del departamento Diamante y el contagio directo de una profesional veterinaria luego de realizar una cesárea a campo.

Protocolo de prevención y bioseguridad recomendado

Ante este escenario, las autoridades colegiadas instan a extremar las medidas de prevención tanto en la práctica clínica de grandes rumiantes como en plantas frigoríficas, recordando además la obligatoriedad de notificar de manera inmediata cualquier evento de abortos o mortinatos ante el SENASA.

El paquete de medidas sugerido incluye:

  • Uso estricto de Elementos de Protección Personal (EPP): Utilización obligatoria de barbijo, guantes, protección ocular y ropa de trabajo adecuada durante la atención de partos y cirugías.
  • Gestión de residuos biológicos: Eliminación segura y correcta de placentas, fetos abortados y materiales contaminados para evitar la dispersión bacteriana en el ambiente.
  • Sanidad de instalaciones: Limpieza y desinfección exhaustiva de las mangas, corrales, parideras y herramientas de trabajo.
  • Consumo seguro: Evitar estrictamente el consumo de leche y derivados lácteos que no hayan pasado por un proceso de pasteurización adecuado.

“Reforzar la bioseguridad es fundamental para proteger la salud de los profesionales y de la comunidad”, enfatizó la Dra. Lell, concluyendo que desde el CMVER se continuará impulsando la difusión técnica a través de los Servicios de Inspección Veterinaria (SIV) bajo el concepto global de “Una Salud”, el cual entiende que la salud humana, la sanidad animal y el cuidado ambiental están intrínsecamente interconectados.

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