Al final del texto, podrá encontrar el audio completo para escuchar y compartir este mensaje de fe con su familia y su comunidad rural.
Lecturas del Día (31 de Mayo de 2026)
Primera Lectura: Libro del Éxodo (34, 4b – 6. 8 – 9)
Moisés subió a la montaña del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado, llevando las dos tablas en sus manos. El Señor descendió en la nube, y permaneció allí, junto a él. Moisés invocó el nombre del Señor.
El Señor pasó delante de él y exclamó: “El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad”.
Moisés cayó de rodillas y se postró, diciendo: “Si realmente me has brindado tu amistad, dígnate, Señor, ir en medio de nosotros. Es verdad que este es un pueblo obstinado, pero perdona nuestra culpa y nuestro pecado, y conviértenos en tu herencia”.
Salmo: Libro de Daniel (3, 52 – 56)
R. ¡A ti, gloria y honor eternamente!
Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. Alabado y exaltado eternamente.
Bendito sea tu santo y glorioso Nombre, alabado y exaltado eternamente.
Bendito seas en el Templo de tu santa gloria. Aclamado y glorificado eternamente por encima de todo.
Bendito seas en el trono de tu reino. Aclamado por encima de todo y exaltado eternamente.
Bendito seas Tú, que sondeas los abismos y te sientas sobre los querubines. Alabado y exaltado eternamente por encima de todo.
Bendito seas en el firmamento del cielo. Aclamado y glorificado eternamente.
Segunda Lectura: Segunda Carta de San Pablo a los Corintios (13, 11 – 13)
Hermanos: Alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces, el Dios del amor y de la paz permanecerá con ustedes. Salúdense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envían saludos.
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes.
El Santo Evangelio según San Juan (3, 16 – 18)
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
Textos tomados de la versión “El Libro del Pueblo de Dios”.
Reflexión del Padre Alfredo: Sembrar la Presencia del Dios Comunidad
La solemnidad de la Santísima Trinidad nos revela la naturaleza más profunda de nuestro Dios: Él no es soledad, es Comunidad, es un Dios Uno y Trino, es amor pleno en constante movimiento y entrega.
En nuestras comunidades rurales, donde el trabajo de la tierra nos enseña el valor del esfuerzo compartido, de la siembra en equipo y de la paciencia, esta Palabra cobra una fuerza especial. San Juan nos recuerda el tamaño desmesurado del amor del Padre, que entrega a su Hijo no para condenarnos, sino para salvarnos y darnos Vida eterna.
Nuestros Propósitos para esta semana:
Dios es amor pleno… ¿Cómo puedo hacer que brille en mí y aún más en los demás? Sembrar su presencia en el día a día —en la familia, en el trabajo rural, con nuestros vecinos— es todo un empeño evangelizador que nos moviliza. ¡A vivir en su presencia viva!
¡Amén y adelante!
P. Alfredo
(Argentina)
Escuchá la Reflexión en Audio
Compartimos la palabra y el análisis del Padre Alfredo para este domingo. Hacé clic en el reproductor para escuchar el audio:















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