Dios en la Tierra

Hoy se conmemora a San Rafael Arnaiz, San Anacleto y San Marcelino

Fuente: ACI
26 Abril. Martes de la 2ª semana de Pascua. El santoral recuerda a San Rafael Arnaiz -San Anacleto y San Marcelino, Papa. Evangelio de hoy.

Libro de los Hechos de los Apóstoles 4,32-37.

La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo era común entre ellos.
Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima.
Ninguno padecía necesidad, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían
y ponían el dinero a disposición de los Apóstoles, para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades.
Y así José, llamado por los Apóstoles Bernabé -que quiere decir hijo del consuelo- un levita nacido en Chipre
que poseía un campo, lo vendió, y puso el dinero a disposición de los Apóstoles.

Salmo 93(92),1ab.1c-2.5.

¡Reina el Señor, revestido de majestad!
El Señor se ha revestido,
se ha ceñido de poder.
Tu trono está firme desde siempre,

tú existes desde la eternidad.
Tus testimonios, Señor, son dignos de fe,
la santidad embellece tu Casa
a lo largo de los tiempos.

Evangelio según San Juan 3,7b-15.

Jesús dijo a Nicodemo: ‘Ustedes tienen que renacer de lo alto’.
El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu”.
“¿Cómo es posible todo esto?”, le volvió a preguntar Nicodemo.
Jesús le respondió: “¿Tú, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas?
Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.
Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo?
Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.
De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto,
para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Hoy se conmemora a San Anacleto y San Marcelino, Papas separados por dos siglos

La Iglesia Católica celebra hoy, 26 de abril, a dos santos que vivieron en tiempos diferentes -con una distancia de alrededor de dos siglos entre ellos-, pero que comparten el haber sido Primados de la Iglesia. Ellos son los papas San Anacleto y San Marcelino.

San Anacleto fue el tercer pontífice de la Iglesia, después de San Pedro y San Lino. Al Papa Anacleto se le conoce también como “Cleto”, “Anacleto” o “Anencleto” (variaciones de su nombre en latín y griego que han generado algunas confusiones sobre si se trata de dos personas diferentes). El apóstol San Pedro lo conoció, bautizó y ordenó sacerdote en la iglesia de Roma. Junto a Lino, Anacleto estuvo entre los principales discípulos de Pedro y fueron sus sucesores.

Papa Anacleto o Cleto

De acuerdo al Liber Pontificalis o “Libro de los papas”, “Cleto” ocupó la cátedra de San Pedro durante los imperios de Vespasiano y Tito. No se tiene certeza sobre si nació en Roma o en Atenas. Como pontífice se ocupó de los necesitados reuniendo la limosna, alentó a los cristianos en medio de la persecución y ordenó un número importante de sacerdotes.

El inicio de su pontificado se sitúa entre los años 76 y 80, mientras que el final, entre el 88 y 92. El nombre de “Cleto” aparece en el Canon Romano (Plegaria Eucarística I), siendo esta la forma más común para llamar a este papa. Fortalece la tesis de que sufrió el martirio que sea mencionado en esa lista del Canon Romano. Su cuerpo se conserva en la basílica de San Pedro en el Vaticano.

San Anacleto en la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Cleto.

Papa Marcelino

Por otra parte, San Marcelino, elegido Papa el 30 de junio del 296, fue cabeza de la Iglesia durante la última y quizás la más grande persecución, llevada a cabo por el emperador romano Diocleciano.

Esta persecución -muy cruel por la naturaleza de sus edictos- fue ejecutada a partir del año 303 por el augusto y coemperador Maximiano Herculio. El Papa San Marcelino murió al año siguiente (304), probablemente por causas naturales. Ninguna fuente confiable de los s. IV y V lo mencionan como mártir. Su cuerpo fue sepultado en la Catacumba de Priscila en la Vía Salaria.

Hoy se celebra a San Rafael Arnaiz, a quien Juan Pablo II nombró modelo para la juventud

Cada 26 de abril recordamos a San Rafael Arnaiz Barón, religioso y asceta español de la “Orden Cisterciense de la Estricta Observancia”, orden monástica conocida también como “la Trapa”. San Rafael es considerado uno de los más grandes místicos del siglo XX; sus escritos gozan de actualidad inusitada, orientado y enriqueciendo la vida espiritual de miles de católicos alrededor del mundo.

Conquistado por el rostro de Dios

Rafael Arnaiz nació en el Paseo de la Isla, Burgos (España), el 9 de abril de 1911. Cuando tenía 12 años, su padre, que trabajaba como ingeniero de montes, se mudó con toda la familia a Oviedo. En esa ciudad, Rafael ingresó al Colegio de San Ignacio, regentado por jesuitas. Al concluir sus estudios secundarios, se matriculó en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid.

Durante la etapa de estudios universitarios, Rafael empezó a pasar largas horas en oración frente al Santísimo Sacramento, hábito que se fue fortaleciendo con el tiempo y que lo llevaba a preguntarse, cada vez con mayor profundidad, qué quería Dios de él. Aquellos encuentros cara a cara con Cristo sacramentado le ayudaron a descubrir que el Señor lo llamaba a la vida contemplativa. Su vocación de servicio lo condujo a realizar el servicio militar, pero, apenas lo acabó, inició el camino del discernimiento. Empezó dando rienda suelta a su interés por conocer la vida de un monje -ejercicios espirituales incluidos- y concluyó con una firme decisión: consagrar su vida entera a la oración, al trato constante y permanente solo con Dios. Así llegaría el 16 de enero de 1934, día en que solicitó el ingreso al monasterio trapense de Dueñas, Palencia.

Un precoz “comerciante de perlas” (Mt 13, 45-46)

En los días posteriores a su ingreso al monasterio, Rafael escribió: “Suspiro todo el día por Cristo (…). El monasterio va a ser para mí dos cosas. Primero: un rincón del mundo donde sin trabas pueda alabar a Dios noche y día; y, segundo, un purgatorio en la tierra donde pueda purificarme, perfeccionarme y llegar a ser santo. Yo le entrego mi voluntad y mis buenos deseos. Que Él haga lo demás”.

La Guerra Civil española y la diabetes que lo aquejaba lo obligaron a abandonar hasta en tres ocasiones el monasterio, con los subsiguientes reingresos. El “hermano Rafael”, como lo llamaban quienes lo conocían, falleció el 26 de abril de 1938 en la enfermería del convento, a la edad de 27 años, tras sufrir un coma diabético.

Un monje, el mejor ejemplo para la juventud

El 19 de agosto de 1989, el Papa San Juan Pablo II, con ocasión de la Jornada mundial de la juventud realizada en Santiago de Compostela, propuso al hermano Rafael como “modelo para los jóvenes del mundo de hoy”. La propuesta del Papa encerraba un poderoso mensaje: Rafael había sido un joven que vivió de cara a Cristo, era una flecha que señalaba en dirección a Jesús. Hoy, la vida para muchos jóvenes carece de sentido; sin embargo, el hermano Rafael está allí para orientarlos.

Solo unos años después, el 27 de septiembre de 1992, el mismo San Juan Pablo II lo declaró beato.

Orar es ya un milagro

En 2008 la Congregación para la Causa de los Santos aprobó el milagro de intercesión por el que sería canonizado. Ese milagro fue la curación inexplicable de Begoña León Alonso, una madrileña de 38 años, quien estando embarazada presentó el Síndrome de Hellp -una variante de la preeclampsia-, y que al momento de ser intervenida para salvar a su bebé quedó en estado de muerte cerebral.

Según explicó el diario “La Nueva España”, en el año 2000, Begoña León “enfermó estando embarazada, por lo que se le indicó una cesárea en el Hospital Gregorio Marañón para salvar al niño. El estado de la paciente empeoró y tuvo que ser operada de urgencia. La operación salió mal y la mujer quedó en estado de muerte cerebral”.

Una hermana del convento cisterciense de San Bernardo de Burgos tuvo conocimiento del caso a través de la familia de Begoña, por lo que las religiosas del convento empezaron a rezar una novena dedicada al hermano Rafael para pedir por la curación de la joven. A partir de entonces, Begoña empezó a evolucionar milagrosamente hasta que, finalmente, se recuperó por completo.

San Rafael Arnaiz Barón fue canonizado el 11 de octubre de 2009 por el Papa Benedicto XVI, quien dos años más tarde, en 2011, lo nombró Patrón de la Jornada Mundial de la Juventud, con sede en Madrid (España).

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