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La erosión hídrica es un problema que existe y crece más que su control

La intensidad erosiva de las precipitaciones aumentó más del 20 % en los últimos años afectando la conservación del suelo. La erosión hídrica es uno de los principales problemas que afecta la producción agrícola, debido que a degrada los suelos y reduce los rendimientos.

En el INTA Paraná se estimó que se dejan de producir 66.5 kilos de granos por hectárea por cada centímetro de suelo perdido. En el caso específico de la soja representa más de 450kg de soja de segunda por hectárea. Las buenas prácticas de manejo del suelo que incluyen terrazas y rotación, constituyen una herramienta fundamental de control.

Podemos decir que la erosión hídrica se genera por el escurrimiento causado por el exceso de agua de lluvia que no ingresa al suelo y que provoca escurrimiento en las áreas con pendiente, generando erosión laminar y remoción de la capa más fértil del suelo. En las pendientes más pronunciadas o cuando el área de captación es mayor, la erosión produce surcos y cárcavas. Este es un proceso rápido que se da con precipitaciones de alta intensidad, como las ocurridas en enero de 2017, en el que también se pierde la parte del suelo más rica.

La energía erosiva de la lluvia ha aumentado en más del 8% cuando comparamos los periodos 1950-2004 vs 1950-2014. Pero si comparamos la energía erosiva de las lluvias de los últimos 25 años (1990-2014) con el periodo 1950-2104, se evidencian diferencias más contundentes aun, con erosividades superiores al 20 %. Estos eventos extraordinarios ocurridos recientemente, generaron importantes daños, en lotes de producción y caminos, magnificando la importancia del adecuado manejo de los sistemas, y de la recurrencia de la problemática.

Costo oculto de la erosión

1- La recuperación de ese horizonte superficial perdido lleva muy largo tiempo y podría demorarse entre 100 a 400 años en volver a formar 1 cm de suelo según la FAO

2- Pérdidas en los rendimientos, lo que lleva menor aporte de rastrojo. Se estimó en la EEA Paraná que se dejan de producir en promedio 66.5 kilos de granos por hectárea por cada centímetro de suelo perdido (más de 450kg de soja de segunda por hectárea),

3- Pérdidas económicas importantes. A un valor de soja de $4300 (13/02/2017), estaríamos dejando de ganar más de $ 1900 por ha en soja de segunda debido a la disminución de rendimiento de los cultivos.

4- Y por último y tal vez el más importante, un suelo degradado pierde fertilidad y requiere de mayor cantidad de fertilizantes y herbicidas, debido a que las malezas tienen más posibilidad de competir con los cultivos, lo que implica un costo extra a tener en cuenta respecto de los valores expresados anteriormente.

¿Como medir el impacto de la erosión?

En la Estación Experimental del INTA Paraná se desarrolló un software que permite calcular el nivel de pérdida de suelo de un lote. Esta herramienta es la única desarrollada en la Argentina y una de las pocas que existe en funcionamiento a nivel mundial: INTA USLE-RUSLE.

Este software puede orientar al productor para evaluar las estrategias de manejo alternativas que mejor se adaptan y protegen el recurso suelo, favorezcan la infiltración del agua, prevengan la erosión y conservan los nutrientes.

Analizando seis de las rotaciones de cultivos más representativas de la provincia, con porcentajes de frecuencia del cultivo de soja en cada una de ellas, que van desde el 100 % al 33 % de ocupación con soja.

 

Las pérdidas de suelos estimadas para dos situaciones, labranza convencional (LC) y siembra directa (SD), para las distintas rotaciones evaluadas sin ninguna tecnología de control (terrazas), las pérdidas son extremadamente altas independientemente del sistema de labranza, superando ampliamente la tolerancia aceptable permitida

 

Impacto de las prácticas para controlar la erosión

La sistematización de los lotes mediante la construcción de terrazas para el control de escurrimiento, permitiría reducir significativamente las pérdidas de suelo estimada para las seis rotaciones de cultivos evaluadas con terrazas no sembrables y siembra en contorno, disminuyen considerablemente, y llegarían a valores tolerables para SD.

Sin embargo, no considerar el efecto de la siembra directa, mantiene niveles altos de pérdidas de suelo estimadas si se practicaría laboreo convencional.

 

Tecnología recomendada

El análisis y la experiencia demuestran que:

1- La siembra directa en lotes con susceptibilidad a erosión hídrica no es suficiente como práctica para controlar este fenómeno, por lo que deben incorporarse otras tecnologías de control, como son las terrazas para el control del escurrimiento y la evacuación del agua excedente.

2- Cuando las rotaciones de cultivos poseen una proporción de soja mayor al 50% y los lotes están cultivados bajo labranza convencional, a pesar de realizar terrazas como tecnología para el control de erosión, los valores de pérdida de suelos continúan por encima de los niveles tolerables.

3- La utilización de cultivos de cobertura previa al cultivo de soja de primera tiene efecto positivo sobre la disminución en la perdida de suelo.

4- La utilización de este software permite realizar estimaciones de pérdida de suelo debido a erosión hídrica de forma sencilla y brinda una información precisa.

El uso de la misma orienta al usuario (productor, profesional) en estrategias de manejo y alternativas que mejor se adapten y protejan el recurso, previniendo la erosión hídrica y conservando tanto al suelo como a la materia orgánica y los nutrientes asociados

Por: Jorge Jesús GVOZDENOVICH / INTA Paraná

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