En la zona endémica del NOA, la chicharrita siguió ausente en el 48% de las localidades monitoreadas, mientras que en un 36% de las trampas las capturas estuvieron en el nivel mínimo (1 a 4 adultos por trampa). Continuaron apareciendo los focos neurálgicos registrados en los informes previos, particularmente en Alto Verde (Tucumán). Solo un 9% de las trampas se ubicó en lotes con maíz (en general, choclo y semillas), pues la región se caracteriza por las siembras estivales tardías.
En el NEA, la otra región endémica, el 55% de las localidades siguió sin detecciones de Dalbulus maidis, y un 13% presentó presentó el nivel de capturas más bajo. No obstante, la población comienza a transitar una fase de incremento, con el aumento de las categorías intermedias y altas en localidades puntuales, particularmente en Comandante Fontana (Formosa). El 40% de las trampas de esta región se encuentran instaladas sobre cultivo de maíz, lo que favorece la detección temprana.
En el Litoral, no se detectó Dalbulus maidis en el 65% de las localidades monitoreadas, y en un 16%, las capturas se mantuvieron en el nivel más bajo. No obstante, en algunas localidades con maíces en estadios reproductivos avanzados hubo leves incrementos en la categoría intermedia. Cabe recordar que el 97% de las trampas de la región se encuentran instaladas sobre cultivos de maíz.
En la región Centro-Norte, un 85% de las localidades no tuvo detecciones, mientras que un 12% registró las capturas más bajas. El 87% de las trampas de la región se encuentran en lotes con maíz.
De manera similar, en el Centro-Sur, en el 97% de las localidades no hubo detecciones de Dalbulus maidis, y en el resto, solo se registró el nivel mínimo. El 86% de las trampas se situaron sobre maíz.
Para los expertos de la Red, es clave mantener los monitoreos a lo largo del año, tanto con trampas como con observación de cultivos, y tanto en las zonas de maíces tempranos (especialmente si ya cesaron las intervenciones), como en las áreas de siembra tardía, donde los maíces voluntarios (“guachos”) pueden favorecer la supervivencia y multiplicación de la plaga y sus patógenos.
Situación en Entre Ríos
Según el 37.º Informe de la Red de Monitoreo de Chicharrita del INTA – Centro Regional Entre Ríos, correspondiente al período del 12 al 17 de diciembre de 2025, no se detectó la presencia de Dalbulus maidis en ninguno de los 15 lotes de maíz monitoreados en la provincia. Los relevamientos se realizaron mediante observación directa sobre 50 plantas por lote y el uso de trampas cromáticas adhesivas, sin registros de individuos adultos, de acuerdo con los datos aportados por profesionales del Círculo de Ingenieros Agrónomos de Victoria (CIAV) y de la EEA Paraná del INTA. No obstante, desde la Red recomiendan continuar el seguimiento de los informes nacionales e intensificar los monitoreos en los lotes de maíz de segunda o tardío desde la emergencia del cultivo, como medida preventiva.

















Comentar