De esta manera, el aplicador aéreo cuida la salud de las personas ya que en este momento se está viviendo una epidemia de mosquitos que infectan a las personas con virus como el zika, el dengue o la chikungunya. Hasta el mes de marzo se confirmaron centenares de casos en la Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, como también en Formosa, Misiones, Salta, Corrientes, Santa Fe, La Rioja, Santiago del Estero, Entre Ríos, Tucumán, Jujuy, Catamarca, San Luis y San Juan.
Los tratamientos aéreos se realizan con productos que no implican ningún riesgo para el ambiente ni la salud humana, autorizados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Cabe destacar que además cuentan con el aval del Ministerio de Salud de la Nación, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA).
Por otro lado, es importante mencionar que las aplicaciones están avaladas por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) en donde los insecticidas que se utilizan fueron estudiados y dieron como resultado una gran efectividad y seguridad. No menos importante, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su guía práctica sobre “Pulverización de Insecticidas en el Aire para la Lucha contra los Vectores y Plagas de la Salud Pública” recomienda a la aplicación aérea como unos de los métodos para combatir el mosquito y, a través de un documento, describe cómo se debe aplicar.
Esto significa que la aplicación aérea no atenta contra el medio ambiente y la salud de las personas.
Dengue y dengue grave
El dengue es una virosis pandemiógena que se está propagando rápidamente en muchas regiones del mundo. Prospera en zonas urbanas pobres, suburbios y zonas rurales, aunque también afecta a barrios más acomodados de países tropicales y subtropicales. Esta infección vírica, transmitida por mosquitos, produce un síndrome pseudogripal grave y en ocasiones puede derivar en un cuadro potencialmente mortal conocido como dengue grave. La incidencia de la enfermedad se ha multiplicado por 30 en los últimos 50 años. Actualmente se estima que se producen entre 50 y 100 millones de infecciones cada año en los más de 100 países en los que el dengue es endémico, lo que supone un riesgo de infección para prácticamente la mitad de la población mundial. (Fuente: OMS)

Datos y cifras
-El dengue es una infección vírica transmitida por mosquitos.
-La infección causas síntomas gripales y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal llamado dengue grave.
-En las últimas décadas ha aumentado enormemente la incidencia de dengue en el mundo. Alrededor de la mitad de la población del mundo corre el riesgo de contraer esta enfermedad.
-El dengue se presenta en los climas tropicales y subtropicales de todo el planeta, sobre todo en las zonas urbanas y semiurbanas.
-No hay tratamiento específico del dengue ni del dengue grave, pero la detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1%.















El método más efectivo para el control de dengue, paludismo, fiebre amarilla, etc., ha sido y será el rociado de las paredes interiores de de las viviendas con una solución de DDT, y el derrame de aceites, gasoil, keresene, etc sobre la superficie de aguas estancadas. Con ese método, hacia 1972 se había casi conseguido erradicar al paludismo y la fiebre amarilla del mundo. Sin embargo, la irracional y anticientífica prohibición impuesta en 1972 en los EEUU -y extendida políticamente al resto del mundo- signoficó el terrible retorno de las enfermedades transmitidas por mosquitos, moscas, y demás vectores aéreos.