La pobre performance económica continúa castigando al mercado inmobiliario rural. Esto, sumado a la creciente incertidumbre política, son un lastre que dificultan una pronta reactivación. Según la CAIR “no se vislumbra en el corto plazo un cambio en la tendencia”.
La base del índice es de 97,5 puntos, que corresponde en forma histórica a su pico máximo registrado en septiembre del año 2011.
El InCAIR se conforma, principalmente, en base a la cantidad de campos ofertados tanto para la compra-venta, como así también para el rubro de alquileres. Otro parámetro utilizado para la medición de la actividad del mercado inmobiliario rural es en base a las operaciones concretadas durante el periodo evaluado.
Este es el índice número 61 de la historia de CAIR y corresponde el mes de NOVIEMBRE del 2018.
Comparativo:
Variación interanual: caída del 14,28 por ciento.
Variación intermensual: baja de 4 porciento.
















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