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Preñada o vacía: una decisión clave para la eficiencia del rodeo

El diagnóstico de gestación en bovinos es una herramienta fundamental para mejorar los índices productivos tanto en sistemas de cría como en tambos. A través de técnicas como el tacto rectal o la ecografía, el productor puede conocer con precisión el estado reproductivo de sus animales y, a partir de esa información, tomar decisiones estratégicas que impactan directamente en la rentabilidad del establecimiento.

El médico veterinario Claudio Larrateguy remarca que este procedimiento debe realizarse luego del servicio y siempre con la intervención de un profesional. Saber cuántas vacas están preñadas y cuántas vacías permite organizar los rodeos y definir planes de alimentación, sanidad y manejo adecuados para cada lote.

En este sentido, identificar a tiempo las vacas que no han concebido resulta clave, ya que las causas de infertilidad pueden ser múltiples: desde deficiencias nutricionales —tanto en cantidad como en calidad— hasta problemas infecciosos de origen bacteriano o viral.

“La hembra es la unidad reproductiva del sistema: es la que gesta y cría el ternero. No es lo mismo una vaca preñada que una vacía”, destaca el especialista, subrayando la importancia de actuar de manera temprana ante los casos de infecundidad.

Beneficios concretos

El diagnóstico de gestación no solo permite detectar vientres improductivos, sino también optimizar el funcionamiento general del sistema productivo. Entre sus principales ventajas se destacan:

  • Mejora de la rentabilidad al reducir costos asociados a animales improductivos.
  • Mayor eficiencia reproductiva mediante la detección y tratamiento de problemas.
  • Posibilidad de planificar la sanidad y la alimentación según el estado reproductivo.
  • Organización de lotes por etapa de gestación, facilitando el manejo.
  • Evaluación de programas de inseminación artificial y del uso de toros en monta natural.

Además, este diagnóstico permite identificar problemas de subfertilidad que, tratados a tiempo, contribuyen a mejorar la eficiencia global del rodeo y a evitar pérdidas económicas.

En definitiva, trabajar de manera conjunta con el veterinario y basar las decisiones en información precisa permite transformar al vientre en una verdadera “fábrica de terneros” —o en el caso del tambo, en el motor de la producción láctea— asegurando la sustentabilidad del sistema productivo.

Por Claudio Daniel Larrateguy
Médico Veterinario (MP 0494)

Contacto: +54 9 3436 23-2395

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