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Preocupa la disponibilidad de humedad inicial para la fina

En las áreas donde la sequía ha afectado seriamente a la gruesa 2022-2023, la incertidumbre es ahora si se dispondrá o no de agua suficiente para el arranque de la fina.

En la zona núcleo pampeana han sido notorios los impactos de la seca, en algunos sectores tanto en la fina como en la gruesa en curso. Las últimas lluvias siguen sin cambiar la situación en el este de Córdoba, la mayor parte de Santa Fe y de Entre Ríos y norte de Buenos Aires. Ya los ciclos de los cultivos se hallan demasiado avanzados como para que próximas lluvias hagan repuntar los rendimientos hasta valores aceptables.

Las figuras de abajo muestran la evolución de las reservas para trigo y soja de segunda en la zona de Diamante, en Entre Ríos, como representativa de un área importante en la que tanto fina como gruesa en nuestra provincia y han tenido niveles de almacenaje (línea negra) iguales o inferiores a los mínimos históricos (línea punteada gris).

La situación que muestran las figuras indican ya fracasos consumados, por lo que la expectativa del sector se vuelca ahora a la probabilidad de disponer de humedad suficiente como para arrancar la fina.

Se suma la falta de indicadores claros de tendencia de la precipitación para el trimestre en curso (marzo-abril-mayo), que determinó que el SMN e instituciones colaboradoras dictaminaran en el último informe de tendencias que “no hay una categoría (lluvias escasas, normales o abundantes) con mayor probabilidad de ocurrencia”. Por lo tanto, el informe aconseja utilizar la información estadística de las precipitaciones del trimestre para tomar decisiones.

La ORA genera escenarios estadísticos de las condiciones futuras de humedad en el suelo. Según este modelo, las probabilidades de la zona mencionada de contar con humedad adecuada para la siembra temprana de trigo son bajas si el escenario sigue siendo seco. En cambio, son aceptables si el escenario de ahora a principios de junio fuera normal.

La vuelta a la normalidad sería esperable desde el punto de vista de los fenómenos del Pacífico Ecuatorial, ya que el informe emitido este lunes por el IRI señala que finalmente “las principales variables oceánicas y atmosféricas son ahora consistentes con condiciones ENOS-neutrales” y comunica el fin oficial de La Niña. Este no es el único indicador que determina el comportamiento de las lluvias en la zona núcleo pampeana, pero permite mantener las expectativas de una recarga suficiente como para las siembras de junio.

RIESGO DE EXCESOS HÍDRICOS (a 7 días)

Prácticamente todas las localidades de seguimiento se evaluaron con riesgo bajo de excesos hídricos dentro de 7 días, debido a reservas hídricas actuales bajas y/o pronóstico de lluvias no demasiado abundantes. Solo salen de esta categoría la capital salteña, con mayor riesgo de
excesos hídricos debido a las precipitaciones registradas y pronosticadas.


RIESGO DE DÉFICIT HÍDRICO (a 7 días)

Las lluvias pronosticadas para los próximos 7 días dejarían a las localidades de seguimiento del centro y norte de Buenos Aires, centro y sur de Santa Fe y Entre Ríos en condiciones de déficit hídrico (riesgo muy alto o extremo). También en Mendoza, San Juan y Catamarca predominan los puntos con riesgo muy alto o extremo de déficit hídrico de ahora a 7 días.

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