Agricultura • Destacada

Primavera 2025: después de la lluvia, ¿qué hacemos con el pasto?

Las abundantes lluvias registradas durante el otoño e invierno en la región Pampeana dejaron a los suelos con óptima humedad y sin riesgo inmediato de déficit hídrico. En este escenario, la primavera se presenta con altas tasas de crecimiento de pasto, lo que representa una gran oportunidad para la ganadería pastoril, siempre que se apliquen tecnologías de manejo adecuadas.

Según especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNMDP y del INTA Balcarce, las pasturas templadas base gramíneas —como la festuca alta o el agropiro alargado— concentran entre el 60 y 70% de su producción anual en primavera. Sin embargo, en muchos establecimientos ese potencial no se aprovecha plenamente: buena parte del forraje producido (50–60%) se desaprovecha porque “las pasturas se pasan”.

Esto no solo genera ineficiencia en la utilización del pasto, sino que también afecta la persistencia de las pasturas y la sustentabilidad del sistema ganadero.

Claves de manejo para esta primavera

Los técnicos recomiendan actuar con anticipación para aprovechar la abundancia de forraje y prolongar la oferta de calidad. Entre las prácticas recomendadas se destacan:

Control temprano de la floración: realizar un pastoreo intenso antes de que aparezcan cañas y espigas, dejando un remanente de 800–1000 kg/ha MS (4–6 cm de altura en festuca). Esto reactiva la producción de hojas y nuevos macollos.

Ajustar la carga animal: presupuestar la demanda forrajera en función de la cantidad de animales. Si la oferta supera la demanda, destinar parte de la superficie a reservas (heno o silo).

Fertilización estratégica con nitrógeno: aplicada a la salida del invierno, permite adelantar entre 20 y 30 días la disponibilidad de pasto. En 2025, las lluvias intensas acentuaron la pérdida de nitrógeno del suelo, lo que vuelve a esta práctica aún más relevante.

Aporte de fósforo: fundamental en ambientes con bajos niveles del nutriente, frecuentes en campos sin historial de fertilización.

Una primavera “ampliada”

Con un manejo adecuado —control de floración, balance entre oferta y demanda, y fertilización estratégica— es posible extender el período de alta producción de pasto de 40-50 días a 70-100 días. Esto significa más forraje de calidad disponible para carne y leche, con respuestas económicas muy favorables: hasta 3 USD/kg N aplicado en carne y 7 USD/kg N en leche.

Los especialistas concluyen que la primavera 2025 ofrece una oportunidad única para capitalizar las condiciones climáticas favorables y mejorar la eficiencia de los sistemas ganaderos.

Fuente: Fertilizar

WhatsApp chat