Los miles de productores que se manifestaron hoy en Capital Federal, en muchos casos tuvieron que viajar cientos de kilómetros, trasladando sus maquinarias y en sus propios vehículos.
El texto de la proclama dice así:
“QUIENES VIVIMOS DE NUESTRA PRODUCCION Y TRABAJO TENEMOS ALGO QUE DECIR:
NO hemos venido hasta acá para pedir que nos den una mano sino para que nos saquen las dos de encima.
Traemos una proclama sencilla: No estamos dispuesto a seguir financiando la soga con la que nos ahorcan.
Somos de los pocos y raros países con desdoblamiento cambiario y retenciones… padecemos además 170 impuestos que agobian a todas las actividades productivas y terminan sumándose a los precios que paga el consumidor.
Esta es nuestra protesta y esta es nuestra propuesta: ANIMENSE A PENSAR UN PAIS CON MENOS IMPUESTOS. GASTEN MENOS. ARREGLENSE CON LO QUE TIENEN O DEDÍQUENSE A OTRA COSA.
La receta del socialismo (y su muleto el estatismo) la conocemos y es siempre la misma: envilecer la moneda con emisión, ahogar a las actividades productivas con impuestos y empobrecer a todos para ofrecerse como solucionadores de los mismos problemas que han creado.
Y cualquier solución en un mundo libre ha sido, por el contrario, permitir que quienes generan recursos sigan generándolos y los multipliquen y no expulsarlos como ocurre actualmente con jóvenes y empresas que se van. Los regímenes estatistas propician desatinos económicos que perjudican a todos pero mucho más a los necesitados y vulnerables.
No somos ciegos, las necesidades existen. Pero las necesidades son infinitas y los recursos son limitados. No se puede seguir cargando al burro que mueve la noria y menos comérselo. Para repartir riqueza primero hay que crearla y la mejor manera de distribuirla es el trabajo libre donde los beneficios vuelven a la sociedad sin necesidad de intervención estatal, que además de cara es violenta y distorsiva.
Somos responsables de haber tolerado estos disparates.
Son responsables también muchos de nuestros gobernadores y legisladores. Han resignado la autonomía federal por una indigna alianza de vasallaje feudal en la que aceptan el saqueo de las actividades productivas de sus comprovincianos a cambio de ser tratados como mendigos de lujo por el Poder Central y eventualmente ser nuevamente ungidos”.
El texto concluye con las siguientes consignas:
.Basta de mentiras
.Basta de fronteras que son un colador
.Basta de entregar nuestro Mar Austral a la depredación
.Basta de soltar presos y perseguir policías
.Basta de someter a alumnos y maestros a la dictadura de ideólogos y burócratas
.Basta de vándalos y usurpadores
.Basta de opresión impositiva
.Basta de sarasa
















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