A continuación, se detalla el estado de ambos cultivos en un contexto marcado por la ausencia de precipitaciones y la incidencia de plagas.
Soja de Primera en buenas condiciones
El estado fenológico de la soja de primera varía entre V6 (seis nudos en el tallo principal) y R1 (inicio de floración). A nivel provincial, las condiciones del cultivo son las siguientes:
Muy bueno: 28 %
Buena: 62 %
Regular: 9 %
Mala: 1 %
En total, el 90 % del área cultivada se encuentra en condiciones muy buenas y buenas. Sin embargo, el 10% restante enfrenta problemas clasificados como regulares o malos, principalmente en la franja este de la provincia. La falta de lluvias durante los últimos veinte días afecta a los lotes próximos a iniciar su período crítico, incrementando la incidencia de plagas como arañuelas, viajes y, en menor medida, orugas militares y medidoras.

Soja de Segunda: Efectos de los excesos hídricos y la sequía
La soja de segunda se encuentra en una etapa vegetativa que abarca desde V1 (un nudo en el tallo principal) hasta V6. La condición del cultivo es la siguiente:
Muy bueno: 16 %
Buena: 57 %
Regular: 24 %
Mala: 3 %
En este caso, el 73 % del área presenta condiciones muy buenas y buenas, mientras que el 27 % restante se ubica en categorías regulares o malas. Los problemas de implantación, originados por excesos hídricos en la siembra, han dejado su huella en el desarrollo del cultivo. A esto se suma el impacto de la sequía, que provoca rajaduras en el suelo, amarillamiento, pérdida de hojas y mortandad de plantas, especialmente en suelos de menor calidad.















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