Las altas temperaturas y las escasas lluvias en Entre Ríos, impactan en la condición de cultivo de soja , que ha mostrado un retroceso comparado con la última evaluación realizada 15 días atrás,dado que a nivel provincial, solo el 10% del área, presenta una situación muy buena.
Así dio a conocer el Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), que observó un crecimiento de la condición regular que llegó al 41% y la situación evaluada como mala alcanza el 4%. “Las principales causantes han sido las altas temperaturas asociadas escasas precipitaciones, hecho que ha impactado en la oleaginosa que está atravesando su período crítico que abarca desde la formación al llenado de las vainas”.
Los Colaboradores del SIBER señalaron que el cultivo muestra síntomas de estrés como pérdida de área foliar en el tercio inferior de las plantas y aborto de vainas. “A nivel de lote, este escenario se agudiza en la zona de barreros, donde se han perdido sectores completos de plantas”.
Los bichos al acecho
Lamentablemente el déficit hídrico ha propiciado la aparición de aparición de trips y arañuelas, escasa presencia de orugas y mayor presión de chinches.
La de segunda , una réplica
Al igual que lo acontecido en la soja de primera, los lotes de soja de segunda , sembrados en noviembre y diciembre sobre los rastrojos de trigo y lino han tenido un retroceso en su condición general.
“El 59% de la superficie presenta una condición de buena a muy buena y el 41% restante posee una situación de regular a mala” indicó el SIBER y agrega que “la zona sur es la que mayor deterioro a mostrado, alcanzando el 49% la calificación de regular a mala”.
El déficit hídrico ha frenado el crecimiento del cultivo y en algunos sectores dentro de la chacras se observó la muerte de plantas.
Mundo Rural















Comentar