La mosca de la fruta, constituye uno de los complejos de insectos de mayor importancia económica a nivel mundial, el daño es originado por la alimentación de las larvas, deteriorando a una gran variedad de frutos cultivados y silvestres.
La importancia de la plaga se debe, no solamente al daño que provoca, sino también a los problemas que ocasiona en la comercialización, por tratarse de una plaga cuarentenaria, a lo que se le debe sumar las restricciones impuestas por los mercados nacionales e internacionales con respecto al uso de insecticidas de síntesis química para su control.
Métodos de control
El método de control que se utiliza en nuestra zona citrícola, es el control químico convencional, mediante pulverizaciones con insecticidas, no obstante se debe señalar que existen otras alternativas válidas como el Trampeo Masivo, que consiste en capturar el mayor número de adultos fundamentalmente hembras, asimismo otra de las estrategias de bajo impacto ambiental es el control biológico utilizando enemigos naturales de la plaga, como son los parasitoides. Cabe aclarar que dentro de los enemigos naturales de la mosca de la fruta, se encuentra la avispita exótica Diachasmimorpha longicaudata (Ashmead), que parasita larvas de Ceratitis Capitata.
Con respecto al manejo de los parasitoides que se están liberando, una vez recibido el material (recipientes con 10 ml de pupas parasitadas de Ceratitiscapitata) desde el laboratorio de INTA Castelar, es mantenido bajo condiciones apropiadas de temperatura y humedad relativa, hasta que se produzca el nacimiento, una vez ocurrido esto, se procede a la liberación a campo, en cada uno de los puntos establecidos.
Por Ing. Juan Mousques – [email protected]















Comentar