Desde hoy tiene estado parlamentario el proyecto de ley presentado en la Cámara baja por el Diputado Jorge Monge (UCR-Diamante) . La iniciativa busca declarar de interés provincial el control y erradicación del territorio provincial de la especie arbórea acacia negra (Gleditsia Triacanthos), una plaga agresiva e invasora, que atenta contra los árboles del monte del Espinal.
Fundamentos del proyecto
En los fundamentos del proyecto, Monge destaca la importancia de la sanción de una norma provincial que regule y controle esta especie arbórea. “Si analizamos las opiniones existentes tanto desde el sector de la producción agropecuaria como de los especialistas de los ecosistemas y la flora, observamos una clara coincidencia en que la significativa invasión que esta especie viene desarrollando en amplias zonas de nuestro territorio provincial produce una problemática que requiere una intervención de los poderes públicos que morigere en primera instancia los inconvenientes que ocasiona y luego elimine esta especie exótica…”.
El legislador también menciona un trabajo realizado por la Asociación para la Protección del Patrimonio Natural del Partido del Pilar, que sostiene que “la acacia negra es un árbol que cuando es chico tiene muchas espinas y bastante agresivas. Son infecciosas para uno y peligrosas para los neumáticos. El problema es que las vacas comen las chauchas de la acacia negra porque son muy dulces y eso hace que se desparramen las semillas y la especie se extienda. También la multiplican los pájaros y de por sí la chaucha cuando se seca, estalla y arroja las semillas que vuelven a producir más plantas. Por donde se extiende la acacia y abajo de ella, no crece nada. Por lo general hay mucha sobre los caminos, cerca de los alambrados, donde no llega la labranza, o en campos con ganado. Hay lugares que tienen una planta madre con nueve o diez plantas hijas alrededor. El lugar se termina haciendo impenetrable”.
Acacia negra : una invasora
También se especifica que “esta especie es invasora en la pampa ondulada, reemplazando los pastizales autóctonos con la formación de bosques de esta especie que se caracterizan por la presencia de muchas ramas con grandes espinas y poca cobertura herbácea, lo cual representa un hábitat muy diferente para las especies nativas ya que esto produce la fragmentación de los corredores de los sistemas fluviales que la fauna utiliza. En tal sentido y dado el alto carácter reproductivo de la especie por la dispersión ocasionada por medio de los cursos de agua y de los sistemas fluviales y el ganado bobino al bostear, se observan formaciones rápidas de bosques de esta especie sobre las márgenes de los cursos de agua”
Además se menciona en los fundamentos que “desde los especialistas en la conservación de los ecosistemas, se señala que los hábitats de borde (de vasta extensión en nuestra provincia) y sobre los que avanza la acacia negra, son muy importantes para sostener las poblaciones de vertebrados nativos, como el coipo, el zorro gris, la comadreja colorada, el cuis (Cavia aperea), la rana del zarzal, el lagarto overo, el pato maicero, la garza bruja, todas especies que el avance de la acacia negra pone en peligro”
Además, el diamantino marca la implicancia negativa que el avance alarmante de esta especie produce para la producción primaria provincial, ya sea sobre la producción agrícola y ganadera misma cómo también de la logística que ella incorpora en su funcionamiento”, y advierte que “desde los sectores ligados a la producción señalan los inconvenientes que la rápida proliferación de la acacia negra produce con la ocupación de espacios aptos para el pastoreo animal (al cual reemplaza) y las lesiones que provocan en los vacunos a partir de las significativas espinas (de 15 centímetros de longitud) que son disparadoras de otros complicaciones sobre la salud animal, además de afectar la calidad de los cueros.
Las espinas en forma de pirámide de significativa longitud y dureza, son motivadoras de otra serie de inconvenientes sobre la logística de la actividad agropecuaria de nuestra provincia, ya que la rápida formación de ejemplares robustos de esta especie a los márgenes de los caminos y senderos interiores de los establecimientos, produce con facilidad la rotura de la lonas de protección de los camiones transportadores de cereal a la vez de producir ralladuras sobre su chasis lo mismo que pinchaduras en los neumáticos.
Monge finaliza expresando que “la iniciativa requiere, para lograr sus objetivos de control, una eficaz intervención del órgano de aplicación dispuesto, ya que deberá determinar las técnicas específicas y puntuales más aptas para combatir a esta especie, que cómo lo señalamos se caracteriza por su fácil y veloz reproducción. En tal sentido es que consideramos que dicha tarea deberá realizarse con el auxilio de las instituciones científicas y técnicas (nacionales y provinciales), con las entidades representativas de la producción agropecuaria; y con asociaciones y fundaciones ambientalistas quienes deberán coadyuvar en la tarea de la determinación del Protocolo de Prácticas de Control sobre la Acacia Negra (Propracan) que establece el Artículo 5 del proyecto”.
Autoridad de aplicación y protocolo
La autoridad de aplicación erá la Secretaría de Medio Ambiente y deberá definir el Protocolo de Prácticas de Control sobre la Acacia Negra (PROPRACAN), el que establecerá el plan de acción y las técnicas que, en términos medioambientales y económicos, cumplirá las condiciones óptimas para el alcance de los fines que establece la presente ley”. “El protocolo será confeccionado por organimos técnicos como el INTA , la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER , entidades representativas de la producccion agropecuaria y asociaciones ambientalistas , entre otros” explicó Monge a Mundo Rural.
Entre otras medidas, la autoridad de aplicación deberá promover y financiar programas de investigación científica tendientes al logro de los objetivos de la ley; concertar convenios de colaboración y asistencia técnica con distintos organismos e instituciones para definir las acciones y técnicas a incorporar en el Protocolo de Prácticas de Control de la Acacia Negra (PROPRACAN); realizar informes sobre el impacto en el medio ambiente que la amplia diseminación de ejemplares de Gleditsia Triacanthos produce; entre otras.
Poder de policía y multas
Asimismo, el poder de policía para el cumplimiento de la normativa recaerá en el gobierno provincial , que deberá prohibir en el territorio provincial “la reproducción y plantación de la Gleditsia Triacanthos con fines comerciales, de explotación forestal y de uso paisajístico, tanto en zonas rurales, periurbanas y urbanas”.
Serán pasibles de multas aquellos que no cumplan la ley “será de hasta cien pesos ($ 100) por cada ejemplar implantado con un mínimo de dos mil pesos ($ 2.000), siendo obligados solidariamente respecto de la misma, el propietario del fundo, el usufructuario, el arrendatario, el ocupante por cualquier título y, en su caso, el responsable de las tareas de implantación. Esta sanción es independiente de las que puedan corresponder por la comisión de otras infracciones”, detalla el Artículo 7 del proyecto.
Acompañan el proyecto
En el texto, el autor de la iniciativa, que fue acompañado con su firma en la presentación por los diputados Fuad Amado Sosa, Juan Navarro y Estela Almiron, solicita declarar plaga de la agricultura a la especie arbórea Gleditsia Triacanthos y demanda crear el Programa Provincial de Control y Erradicación de la Acacia Negra.
Mundo Rural















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