por Gustavo Picolla – GP Hedging Consulting
La semana pasada cerraba la columna semanal con el siguiente párrafo:
Conclusión: el informe del USDA fue el sustento para las bajas en maíz y las subas en soja. No
obstante estamos en tiempos de inicios de cosecha y por lo general en esta época los fondos
liquidan su posición. Si observamos las mismas vemos que para maíz están vendidos mientras que
para soja están comprados, por lo cual este hecho podría poner límite a la baja del cereal y la suba
de la oleaginosa. Todo esto además de lo mencionado acerca del recupero que los cultivos de
soja podrían tener en caso de haber buenas lluvias, así que Atenti!!
Premonición, suerte, acierto. Sea lo que sea las lluvias llegaron y los fondos liquidaron parte de su posición, por ende los precios cayeron y como!!!!
Analicemos la posición de los fondos en soja y entenderá porque manifesté que los fondos para esta época liquidan su posición.
Nótese que tanto en el 2011 como en el 2012 a mediados de setiembre los fondos alcanzaron un pico cercano al máximo en su posición abierta y a parir de ahí la comenzaron a liquidar, con la lógica consecuencia de una fuerte caída de precios. El motivo es que a partir de ese mes las incertidumbres con respecto al rendimiento final de la cosecha norteamericana comienzan a disiparse y por lo tanto las noticias alcistas comienzan a mermar. Pues bien en el 2013 pareciera que vuelve a repetirse el mismo comportamiento.
Las lluvias caídas sobre el área productiva de los EE.UU. hacen prever un recupero en los rendimientos de los cultivos de soja, o por lo menos el fin del deterioro de los mismos. Además el comienzo de la cosecha está mostrando rendimientos mejores a los esperados. La falta de noticias hacen que los traders ya estén hablando del próximo informe de oferta y demanda del mes de octubre del USDA para saber cómo refleja en sus estimaciones estos hechos. En la medida que la cosecha avance las posibilidades de subas se hacen más débiles y comienza a tener preponderancia lo que vaya a suceder con la cosecha en Sudamérica. En este sentido las estimaciones actuales de mayor producción no ayudan en nada para que las cotizaciones puedan recuperarse.
Las cotizaciones del maíz también disminuyeron aunque en menor medida. Al igual que la soja las incertidumbres sobre el rendimiento de la cosecha van desapareciendo y en consecuencia nos adentramos a una cosecha record con fuerte recuperación de existencias finales lo que mantendrá los precios deprimidos. Pero a diferencia de lo que sucede con la oleaginosa los fondos están vendidos y todo hace pensar que la liquidación de la posición podrá atenuar dichas bajas.
La excepción fue el trigo que cerró la semana con subas en sus cotizaciones motivada fundamentalmente por el continuo ritma de ventas desde el país del norte. En este sentido el USDA informó en su informe semanal que se exportaron 704.400 toneladas siendo sus principales destinos China y Brasil. Las cosechas de la zona de Europa, Rusia y el Mar Negro son superiores a las del año anterior pero la duda está centrada en cuanto de ese trigo es de buena calidad en virtud de las implicancias climáticas que los mismos vivieron durante la primavera.
En nuestro país el volumen de negocios del disponible para los tres productos ha disminuido. Lo mismo sucede con el ritmo de ventas de la próxima cosecha donde, también los tres productos, muestran cifras inferiores a las del año pasado, para la misma época, según lo informado por el Miniagri. Los precios de los mercados de futuros acompañaron la tendencia a la baja de los mercados internacionales aunque en menor magnitud, mientras que en el disponible los productores no venden y las fábricas no convalidan estos valores.
En cuanto a las cotizaciones de maíz las mismas se mantuvieron sostenidas en el disponible con los consumos llegando a pagar entre $ 850,- y $910,- dependiendo del destino pero con muy pocos negocios ya que la exportación sigue retirada a pesar de la apertura de tres millones que el gobierno realizó la semana pasada. Los valores de la nueva cosecha acompañaron la tendencia de los mercados internacionales cayendo u$s 5 en la zona de Rosario y u$s2,70 en el MATba.
La incógnita está planteada en cuánto será el área que los productores destinarán a la próxima siembra. En este sentido durante la semana el Miniagri en su informe de estimaciones mensuales estimó un área de 5.700.000 has. que representa una caída del 5,6% con respecto al año anterior. Por su parte la Bolsa de Rosario estima que el área en la región núcleo caerá entre 10 y 20%, mientras que la Bolsa de Cereales estima una superficie de 3,56 millones de hectáreas, 3,2% menor al año pasado. Es evidente que a estos valores sembrar en campos arrendados es inviable y en campo propio el margen es bastante finito.
Con respecto al trigo la falta de lluvias en algunas zonas es preocupante. Zonas de Córdoba, la mayor parte de Santa Fé, La Pampa, el sudoeste entrerriano y el noroeste de Buenos Aires son las más complicadas. No así el sur de esta última donde las reservas de humedad del suelo son satisfactorias. Incluso un productor de la zona me decía que estima como único riesgo hasta la cosecha la presencia de heladas en el momento de desarrollo de las plantas. Esta situación se refleja en los precios donde por forwards en los puertos del sur de BA se pagaron u$s 215,- mientras que la posición enero en el MATba llegó a u$s 235,70, una suba de 7% aproximadamente.
En fin, todo parece indicar que la liquidación de los fondos debería continuar y los precios deprimirse, principalmente para la soja. Dependiendo de la profundidad de la caída las cotizaciones del maíz la seguirían aunque en menor medida porque en este caso los fondos están vendidos. Obviamente estas no son buenas noticias para nuestro país puesto que las bajas, principalmente de la oleaginosa, se verán reflejadas en las cotizaciones locales. Ahora si no me digas no que te avise, me escuchaste?















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