Ramón Leonarduzzi desde hace 48 años forma parte de Cooperativa La Ganadera de Ramirez , hace 38 que es martillero y todas las semanas suma a su haber dos remates de hacienda. Sin dudas es un referente de la actividad y como si fuera poco, abraza la profesión con mucho entusiasmo con una relación muy especial con la gente. Valores como la honestidad ,la transparencia, virtudes éticas destacadas ,son indispensables para garantizar la actividad de la profesión de martillero y si a esto le sumamos el buen olfato y el carisma , llegamos a la fórmula que hace de Ramón un gran hombre y profesional .Con casi medio siglo de trayectoria integrando La Ganadera, dialogó con Mundo Rural acerca de la tarea que realiza cotidianamente,
“Mi profesión de martillero es una tradición , por lo tanto sigo rematando igual que antes a pesar de estar jubilado , esta es mi profesión y la llevo en el alma , lo hago con mucho gusto y gracias a Dios hasta ahora lo puedo hacer bien , y acá estoy , guiando y transfiriendo la experiencia personal a los muchachos que se inician en la actividad”, dijo Ramón con la humildad que lo caracteriza .
42 años en la cooperativa y en el martillo desde 1978 , ya por cumplir 38 años , Ramón Leonarduzzi , se hace acreedor indiscutible de la cucarda de ser el martillero con la trayectoria más extensa en la cooperativa .
“Cuando yo empecé de martillero ya trabajaba en el campo visitando clientes ,eso me brindó la posibilidad de conocer mucha gente y hasta estrechar lazos de amistad perdurables , creo que esa es una de las cosas más lindas que he cosechado de esta profesión” , recordó Leonarduzzi.
Es toda una experiencia ser espectador en un remate de hacienda , miradas , gestos , códigos indescifrables para una lega como yo, al respecto Ramón me decía que “la experiencia enseña más que la capacitación formal , uno empieza a conocer el mercado , cuales son los compradores que necesitan determinada mercadería , y en el momento en que los animales salen a la pista uno busca ese comprador, y lo encuentra …” relató Ramón .
“Una vez un viejo colega dijo que un martillero en la tarima es como una obra de teatro con un solo actor , ese actor debe ser muy bueno para que la obra de teatro resulte agradable a todos, nosotros tenemos que hacer de todo para que la tribuna se mantenga activa , participe y no sea un remate aburrido”, y así es Ramón interpreta este unipersonal exitosamente .
Pensaba en cuáles serían las características que debe tener un martillero y Ramón nos hizo una radiografía “un buen martillero debe tener aptitud y actitud , buena presencia y optimismo tanto en el martillo y en la tarima , siempre trabajar con buena predisposición, el que trae la hacienda quiere que uno le defienda el fruto de su trabajo , por lo tanto uno no puede dejar expuestos los problemas personales , porque ahí arriba uno tiene que olvidarse absolutamente de todo , si no el remate fracasa”.
Haciendo cuentas , sabemos claramente cuántos años lleva en la profesión , podríamos calcular la cantidad aproximada de remates realizados hasta ahora , pero … “es imposible calcular la cantidad de hacienda que he vendido “ aseguró con una sonrisa , lo que nos hace inferir que la cifra deber ser abrumadora .
Memorias del primer remate
“Fue un 31 de agosto de 1978 , justo el día de mi cumpleaños número 30 , yo trabaja en esa época con don Guillermo Erbes y Guillermo Bender, uno remataba, otro hacía las planillas y yo confeccionaba las boletas , en un momento en pleno remate , sin previo aviso Don Guillermo Bender , martillero en ese momento , dijo textualmente “bueno vamos a probar un nuevo martillero que quiere probarse en nuestra cooperativa , así que le vamos dar para que remate las vacas” así se simple , y ahí nomás dejé las planillas manoteé el micrófono y empecé , tuve mucha facilidad al empezar porque conocía todos lo compradores yo sabía quienes eran los que compraban la vaca de conserva u otro tipo de hacienda , sin dudas que conocer la tribuna fue muy importante , empecé ahí, los dos o tres meses don Guillermo Bender dejó el martillo y yo tomé la posta y no paré más”.
“No sé cuándo será el último remate , ni lo pienso , solo Dios lo sabe …”
Por Rosario Perrière














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