Ganaderia

Cría ovina en el sur de Entre Ríos : Alimentación

Cuando habla de nutrición durante la encarnerada, se considera el peso que llegan las ovejas en el momento de echarle el carnero. Una oveja con buen peso a la encarnerada tienen más posibilidades de quedar preñada que una de bajo peso.

En condiciones de pastoreo las ovejas ganan peso después del destete ya que al no tener exigencias de mantener el cordero, pueden aprovechar para reponer su peso. El criterio de manejo más indicado sería mantener el peso del cuerpo desde el destete (noviembre-diciembre) a la encarnerada.

La situación ideal es que las ovejas lleguen al momento de la encarnerada habiendo ganado peso y esa situación se mantenga durante el servicio, por lo que si se empieza el servicio a partir del 15 de marzo con 35 días de duración, no hay necesidad de tener que disponer de tantas pasturas para este período, existiendo altas probabilidades de que todas las ovejas queden preñadas.

Se debe tener presente que si el peso vivo a la encarnerada en Corriedale y Romney Marsh está por debajo de 40 kg, son muy bajas las posibilidades que dicha oveja quede preñada.

Alimentación durante la gestación o preñez

El objetivo del manejo durante este período (gestación) es mantener el potencial reproductivo obtenido en la encarnerada y lograr la condición adecuada del vientre de cría a la parición, a los efectos de minimizar las muertes de corderos al nacer, obtener buenos pesos al nacer y aumentos de peso en la etapa de lactancia.

Desde el punto de vista práctico, cuando el productor ha logrado muy buenos pesos o condición corporal en el momento de encarnerada es de esperar un alto porcentaje de ovejas preñadas y muchas de ellas con mellizos, por lo tanto los niveles nutritivos, especialmente los últimos dos meses, deben ser de buena disponibilidad para evitar las pérdidas de ovejas y corderos.

Los requerimientos nutritivos de la oveja durante la gestación están determinados fundamentalmente por los requerimientos de los fetos. El incremento de peso de éstos no es constante. En los primeros tres meses es lento y se incrementa notoriamente en los dos últimos meses.

Alimentación en el primer mes

Con encarneradas de fines de verano y principios de otoño, prácticamente la totalidad de las ovejas quedan preñadas dentro del primer mes de encarneradas. Por lo tanto y asumiendo una encarnerada de 6 semanas, no se debe restringir la alimentación de la majada hasta transcurridas 1-2 semanas del retiro de los carneros. Posteriormente se las puede pasar a potreros de mantenimiento ya que durante los primeros 60 días el cordero solo crece 225 gramos, menos del 10% de su peso al nacer, lo que no le crea a la madre ningún problema especial, es suficiente con que no pierda peso. Se puede decir que la oveja tiene las mismas necesidades que si no estuviera preñada.

Alimentación durante el segundo y tercer mes

Los requerimientos en el segundo y tercer mes de gestación no difieren sensiblemente de los de mantenimiento de peso, si estaban en buenas condiciones al momento del servicio. Si por razones muy especiales hubiera disminución de peso, el mismo no debe superar el 5-8%, evitando pérdidas mayores. Esta situación (moderada pérdida de peso) solo se debe considerar si es a los efectos de reservar forraje en pie, para los períodos de mayores requerimientos, por ejemplo, últimas semanas de gestación y principios de lactación.

De cualquier manera, siempre se tiene que tener especial cuidado evitando la pérdida de peso en los vientres de primera gestación (borregas) y el de ovejas que tuvieron menor peso al final de la encarnerada. En el caso de las borregas no solo se deben evitar pérdida de peso sino que se debe aprovechar este período para aumentar el mismo, ya que las mismas deben completar su crecimiento.

Alimentación en los últimos 60 días de gestación

En los últimos 60 días se produce el 80% del crecimiento del cordero dentro de la madre, lo que significa que el vientre tiene sus máximos requerimientos para alimentar ese feto y para mantenerse y, además, para la producción de lana. El peso del feto con los líquidos fetales en ovejas prontas para parir que tuvieron un peso de 45-50 kg. a la encarnerada, es de aproximadamente 8 kg. para gestaciones únicas y 11 para mellizos. La mala alimentación de la oveja durante la última parte de la gestación, además de parir un cordero más chico y con menos defensas, puede disminuir la producción de leche en un 10-35%. En esas circunstancias las ovejas tienen poca leche en la ubre a la parición y no existe la sincronización necesaria entre el parto y la bajada de leche, principalmente calostro. Si el cordero no puede tomar el calostro, puede morir por inanición

En los dos últimos meses de gestación las ovejas deben ganar la mayor parte del peso que pierden en la parición. Lo adecuado es ganancias de 4-6 y 8-10 kg. en los últimos 2 meses de gestación para ovejas gestando 1 y 2 corderos, respectivamente. Desde el punto de vista práctico con campos naturales es difícil de conseguir estos aumentos de peso, por lo tanto al momento de la parición se pueden esperar vientres con pesos no mayores de 45-50 kg. La forma es guardar los mejores potreros para el momento de la parición o tratar de suplementar los vientres preñados los últimos 30 días.

Es importante tener en cuenta la fecha del servicio, ya que si el mismo se realizó a fines de marzo o principios de abril la parición será a fin de agosto principio de setiembre, momento en el cual es seguro esperar los rebrotes de la pastura de primavera. Una práctica que bien hecha tiene buenos resultados, tanto productivos como económicos que es lo más importante.

Información suministrada por
Ing. Agr. Ramón Gambetta

Fuente : Equipo comunicaciones Proyecto Delta:
Cristian Barreto; Mariana Cabezas; Marta Iselli

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