Primera lectura
Libro del Génesis (12, 1-4a)
Dios le pide a Abrám que deje su tierra y la casa de su padre para ir hacia el país que Él le mostrará. Le promete una descendencia grande y una bendición que alcanzará a todos los pueblos. Y Abrám parte, confiando, a los 75 años, obedeciendo la voz del Señor.
Salmo 33 (32)
“La tierra está llena del amor del Señor”.
El salmista proclama la fidelidad y la justicia de Dios, que sostiene y cuida a quienes esperan en su misericordia.
Segunda lectura
Segunda Carta de San Pablo a Timoteo (1, 8b-10)
San Pablo anima a compartir los sufrimientos por el Evangelio, sostenidos por la gracia de Dios, que en Cristo venció la muerte y nos regaló la vida incorruptible.
Evangelio
Evangelio según San Mateo (17, 1-9)
Jesús se transfigura ante Pedro, Santiago y Juan. Su rostro resplandece como el sol y una voz desde la nube proclama: “Este es mi Hijo muy querido… escúchenlo”. Los discípulos, llenos de temor, reciben de Jesús una palabra que también hoy es para nosotros: “Levántense, no tengan miedo”.
La reflexión del Padre Alfredo Nicola
El Padre Alfredo Nicola nos propone mirar este tiempo de Cuaresma como una oportunidad concreta de decisión y crecimiento.
Abrám deja su tierra, sus seguridades, sus comodidades. No tiene todo claro, pero confía. Así también la Cuaresma nos llama a salir de nuestras rutinas, de aquello que nos resulta cómodo, para asumir desafíos que nos hagan crecer humana y espiritualmente.
La experiencia del Tabor —la Transfiguración— no es solo un momento extraordinario en la vida de Jesús y sus discípulos. Es también una invitación a descubrir la “gloria” que la fe nos permite ver en cada hermano, en cada situación cotidiana, en cada oportunidad que Dios nos regala para madurar y ayudar a otros a madurar.
Es tiempo de decisiones importantes. Tiempo de confiar más. Tiempo de escuchar a Jesús y no quedarnos instalados en la carpa de lo cómodo.
Como concluye el Padre Alfredo:
“¡A crecer entonces!
¡Amén y adelante!”
🎧 Compartimos también el audio completo de la reflexión del Padre Alfredo Nicola para acompañar este domingo de Cuaresma.














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