Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca.
Jesús les hacía esta recomendación: “Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes”.
Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan.
Jesús se dio cuenta y les dijo: “¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida.
Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?”. Ellos le respondieron: “Doce”.
“Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?”. Ellos le respondieron: “Siete”.
Entonces Jesús les dijo: “¿Todavía no comprenden?”.
Amén y ¡ adelante !
San Valentín
El amor de Dios reina en el corazón de todos los santos, pero hay uno que tiene la dicha de ser el patrón de los enamorados: San Valentín. Según dice una tradición, San Valentín arriesgaba su vida para casar cristianamente a las parejas durante el tiempo de persecución. Por fin entregó su vida en el martirio, que es la máxima manifestación del amor. El amor de este santo sacerdote por Jesucristo y por defender el Sacramento del Matrimonio nos inspira a elevar el amor humano a las alturas del amor divino para el cual fuimos creados. Los cristianos debemos aprovechar esta fiesta para recuperar el sentido cristiano del amor y del matrimonio a la luz de Cristo.
Día de San Valentín
Las costumbres populares asociadas al Día de San Valentín sin lugar a duda tienen su origen en la creencia común admitida generalmente en Inglaterra y Francia durante la Edad Media de que el 14 de febrero (o sea, a mediados del segundo mes del año) las aves comienzan a aparearse. Es por esto que en el Parlamento de las aves de Chaucer podemos leer:
Por esto que fue enviado el día de San Valentín Cuando cada ave su pareja ha de elegir. Por esta razón este día se considera como consagrado especialmente a los enamorados, y ocasión especial para escribir cartas de amor y enviar muestras de amor. Tanto las literaturas francesa como inglesa de los siglos catorce y quince contienen alusiones a esta práctica. Quizá la mas temprana se encuentra en las Baladas 34 y 35 escritas en francés por el poeta bilingüe John Gower; aunque Lydgate y Clauvowe dan otros ejemplos. Aquellos quienes se eligen bajo estas circunstancias se llaman entre sí Valentines. En sus Cartas a Paston, Dame Elizabeth Brews escribe sobre un partido que ella espera conseguir para su hija (hemos modernizado la redacción), dirigiéndose al favorecido pretendiente de esta manera:
Y, primo mío, el lunes es el Día de San Valentín y cada ave elige para si un compañero, y si aceptares venir la noche del jueves, y consintieres esperar hasta entonces, confío a Dios en que vos hablarás con mi esposo y rezaré por que podamos llevar a término este asunto.
Poco después la joven dama escribió al mismo hombre una carta a quien se dirige como “Para mi bien amado Valentín, John Paston Esquire”. La costumbre de elegir y enviar valentines en años recientes ha ido cayendo en desuso relativamente.
HERBERT THURSTON
Oración de los enamorados
En mi corazón, Señor, se ha encendido el amor por una criatura que tú conoces y amas.
Tú mismo me la has hecho encontrar y me la has presentado.
Te doy gracias por este don que me llena de alegría profunda, me hace semejante a Ti, que eres amor, y me hace comprender el valor de la vida que me has dado.
Haz que no malgaste esta riqueza que tú has puesto en mi corazón: enséñame que el amor es don y que no puede mezclarse con ningún egoísmo; que el amor es puro y que no puede quedar en ninguna bajeza; que el amor es fecundo y desde hoy debe producir un nuevo modo de vivir en los dos.
Te pido, Señor, por quien me espera y piensa en mí; por quien camina a mi lado; haznos dignos el uno del otro; que seamos ayuda y modelo.
Ayúdanos en nuestra preparación al matrimonio, a su grandeza, a su responsabilidad, a fin de que desde ahora nuestras almas dominen nuestros pensamientos y los conduzcan en el amor. Amén.














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