Mientras estaban reunidos en Galilea, Jesús les dijo: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres: lo matarán y al tercer día resucitará”. Y ellos quedaron muy apenados.
Al llegar a Cafarnaún, los cobradores del impuesto del Templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: “¿El Maestro de ustedes no paga el impuesto?”.
“Sí, lo paga”, respondió. Cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: “¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?”.
Y como Pedro respondió: “De los extraños”, Jesús le dijo: “Eso quiere decir que los hijos están exentos.
Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo, toma el primer pez que salga y ábrele la boca. Encontrarás en ella una moneda de plata: tómala, y paga por mí y por ti”.
Amén
Hoy celebramos al Beato Inocencio XI, Papa
El Beato Inocencio XI fue el Papa número 240 de la Iglesia entre 1676 y 1689, y es considerado por algunos como el Pontífice más importante del siglo XVII.
Nació el 16 de mayo de 1611 en el norte de Italia, en Como. Realizó sus primeros estudios en la misma ciudad con los jesuitas, y después en la universidad La Sapienza de Roma y en la de Universidad de Nápoles, doctorándose en ésta última en derecho civil y derecho canónico (1639).
No se tiene datos sobre su vocación y su ordenación sacerdotal. En 1645 el Papa Inocencio X lo nombró cardenal diácono de San Cosme y Damián.
Durante su pontificado tuvo varios problemas con cardenales franceses y con el rey Luis XIV de Francia, ya que no respetaba los derechos de la Iglesia. Este último convocó en asamblea al clero francés determinando que la Iglesia pasaría a ser una institución sumisa al Estado. Por ello el Santo Padre decidió excomulgar al clero.
Inocencio XI fue un hombre asceta, bondadoso y generoso con los pobres, luchó fuertemente contra el nepotismo del clero, pese a que esta práctica recién acabaría en el pontificado de Inocencio XII en 1692.
Además, reformó la administración de la Curia y ordenó las finanzas del Vaticano.
También escribió sobre la Eucaristía, materia de moral y de sistemas morales, así como del sigilo de la confesión.
Tras una larga enfermedad murió el 12 de agosto de 1689 en el palacio del Quirinal, llorado por todo el pueblo romano y fue sepultado en San Pedro.
Inocencio XI fue beatificado por el Venerable Papa Pío XII el 7 de octubre de 1956. Su fiesta tiene lugar el 12 de agosto, que es el aniversario de su muerte.














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