Dios en la Tierra

III Domingo de Cuaresma: Evangelio del día y reflexión

En este III Domingo de Cuaresma, la Palabra de Dios nos invita a reflexionar sobre la sed más profunda del ser humano: la sed de Dios, de sentido y de vida verdadera.

La primera lectura del Libro del Éxodo (17, 3-7) recuerda el momento en que el pueblo de Israel, atravesando el desierto, protesta contra Moisés por la falta de agua. Ante el clamor del pueblo, Dios le indica a Moisés que golpee la roca en Horeb y de ella brotará agua para saciar la sed.

El Salmo 95 es una invitación clara: “¡Ojalá hoy escuchen la voz del Señor!”, recordándonos que el corazón no debe endurecerse ante la presencia y las obras de Dios.

En la Carta de San Pablo a los Romanos (5, 1-2.5-8), el apóstol nos recuerda que la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.

El Evangelio según San Juan (4, 5-42) presenta el conocido diálogo entre Jesús y la mujer samaritana junto al pozo de Jacob. Allí, Jesús revela el sentido profundo de la “agua viva”, aquella que calma la sed para siempre y que se convierte en fuente de vida eterna.

En su reflexión, el Padre Alfredo Nicola invita a mirar estas imágenes con profundidad espiritual:

“Estamos como aquella roca del desierto, sin frutos… necesitamos que el bastón de Moisés nos golpee para empezar a brotar agua. Estamos como el pozo de Jacob al que se sentó Jesús con la samaritana: precisamos escuchar ese diálogo para hacer brotar agua viva. Dios espera de nosotros docilidad… ¿Te animás a dar esos pasos? ¡A manar vida en la vida!”

En este tiempo de Cuaresma, la propuesta es abrir el corazón, dejar que Dios transforme nuestra sequedad interior y permitir que de nuestra vida brote agua viva para los demás.

🎧 Compartimos también el audio con la reflexión completa del Padre Alfredo Nicola.

Una invitación a detenerse, escuchar la Palabra y dejar que Dios vuelva a fecundar nuestra vida.

¡Amén y adelante!

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