Desde la institución señalaron la desarticulación de mecanismos de control que resultaban claves para prevenir delitos en el campo, como el desmantelamiento de la central del OJO y su vínculo con las entidades agropecuarias. Este sistema de monitoreo y coordinación había sido una herramienta fundamental para combatir el abigeato, el robo de maquinaria y los hurtos de granos.
Asimismo, manifestaron su preocupación porque la última reunión del Consejo Empresario con el Ministerio de Seguridad estuvo enfocada exclusivamente en la problemática urbana, sin contemplar la realidad del sector agropecuario. En este contexto, la entidad describió un escenario de creciente vulnerabilidad para productores y trabajadores rurales, marcado por la falta de controles y el aumento de los delitos en los campos.
La Sociedad Rural de Rosario destacó como único aspecto positivo el trabajo del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que —según indicaron— mantiene canales de diálogo y atiende la problemática de la inseguridad rural.
Desde el sector productivo insisten en que la inseguridad en el campo requiere acciones específicas y sostenidas, como una justicia efectiva, investigaciones ágiles, mayor patrullaje, la reactivación de sistemas de monitoreo, canales de comunicación directos con las fuerzas de seguridad y una agenda de trabajo formal entre el Estado y las entidades agropecuarias.
Finalmente, la entidad renovó su reclamo a las autoridades provinciales para que tomen cartas en el asunto, convoquen a una reunión con las partes involucradas y se avance en soluciones claras, eficaces y concretas para frenar el avance del delito rural.
Comunicado emitido por la SRR
















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