Compromiso con la sostenibilidad
El conocimiento agronómico interdisciplinario ha sido fundamental en el desarrollo de prácticas que promueven la sostenibilidad en la producción de alimentos, fibras y energía en la provincia. Estas prácticas, alineadas con los ODS de la ONU, buscan asegurar que los bienes naturales estén disponibles para las futuras generaciones, generar beneficios sociales y económicos en las comunidades locales, y permitir a cada productor prosperar en su trabajo.
Buenas Prácticas Agropecuarias en marcha
La Mesa de BPA-ER ha identificado diversas áreas clave para implementar Buenas Prácticas que garantizan la sostenibilidad:
Bienestar Animal: Se promueve el cuidado responsable de los animales en la producción agropecuaria.
Cuidado de los servicios de la naturaleza: El cuidado del onte nativo, el suelo y el agua es fundamental para el equilibrio ambiental. Se trabaja en el manejo adecuado del monte y en la gestión de efluentes.
Cuidado del suelo: Se enfatiza la importancia de proteger el suelo productivo contra la erosión y el empobrecimiento mediante modelos de producción adecuados.
Proyectos educativos y ambientales: Se llevan a cabo cursos, capacitaciones y proyectos relacionados con el cuidado del medio ambiente y la gestión adecuada de desechos, como los plásticos y la basura.
Marco legal y manejo de fitosanitarios: Se promueve la creación de leyes, decretos y resoluciones que respalden la aplicación de Buenas Prácticas y se busca un manejo adecuado de los fitosanitarios.
Comunicación en redes: Se fomenta la difusión y el intercambio de información relevante en plataformas digitales y redes sociales.
Desafíos en el camino hacia la sostenibilidad
La implementación efectiva de Buenas Prácticas Agropecuarias enfrenta varios desafíos, entre ellos:
Planificación a largo plazo: Es necesario desarrollar un sistema de planificación a mediano y largo plazo que preserve los espacios rurales y garantice la sostenibilidad en el tiempo.
Consolidación legislativa: La Mesa de BPA-ER busca que el reconocimiento de las Buenas Prácticas tenga rango de ley para trascender los cambios políticos y asegurar su cumplimiento.
Atracción de jóvenes al sector: Es vital atraer a más jóvenes al mundo de la producción agropecuaria, mostrando su importancia para el desarrollo profesional y económico, y descubriendo conciencia sobre el rol social del campo.
Sostenibilidad económica: Cada decisión tomada por los productores debe evaluarse en función de su impacto en la rentabilidad y viabilidad de las Buenas Prácticas.
Colaboración interinstitucional para el logro de los objetivos
La Mesa BPA-ER trabaja en estrecha colaboración con diversos actores sociales, incluyendo el poder ejecutivo, legislativo y judicial, con el fin de acompañar cada propuesta y decisión que promueva la mejora en el sector agropecuario sin dejar de cuidar a la población ya los productores.
Compromiso con el futuro
La provincia de Entre Ríos reafirma su compromiso con un desarrollo agropecuario sostenible que genere alimentos, fibras y energía de forma segura para las personas y el medio ambiente. La Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias, conformada por 32 instituciones, es un pilar fundamental en este camino, trabajando incansablemente para asegurar el cumplimiento de las regulaciones que permitirán alcanzar los objetivos y contribuir al progreso de la sociedad y del campo.
Entrevista al Ing. Agr. Pablo Guelperín, Coordinador de la Mesa de Buenas Prácticas Agrícolas, BPA
Mundo Rural -¿ Qué son las BPA ?
Ing.Agr.Pablo Guelperín -“Buenas Prácticas, es un término dinámico porque engloba lo que consideramos que hoy debemos llevar adelante como prácticas en nuestra actividad, y seguramente son bastante distintas de las que llevaban nuestros nuestros padres o nuestros abuelos y esperamos que sean bastante distintas de las que llevarán adelante las próximas generaciones, porque este conocimiento evoluciona y al evolucionar ofrece cada vez mejores prácticas en pos de llegar a este objetivo que es tener un sistema productivo agropecuario que sea sostenible el tiempo, que no sólo cuide, sino que hasta mejore todos los bienes que la naturaleza nos ofrece para sustentar la vida de los seres humanos en todo el planeta”.
MR- ¿Cómo y cuándo se conformó la Mesa de BPA ? ¿Quienes la integran? ¿Qué objetivo tiene la Mesa?
PG-“Por un lado estamos trabajando codo a codo con el Consejo General de Educación, en el área de Educación Técnico Profesional, colaborando con escuelas agrotécnicas para ayudar a motorizar a los chicos que están ahí formándose en este terreno de las Buenas Prácticas, entusiasmándolos para que participen en distintas propuestas que actualmente estamos llevando adelante, como por ejemplo un “Concurso de Innovación en Buenas Prácticas”. También trabajamos con otras reparticiones públicas como la Secretaría de Ambiente, con quienes estamos elaborando “Protocolos de Buenas Prácticas para el manejo de los efluentes de las actividades intensivas”. Además con la Secretaría Agricultura y Ganadería, con quienes ya hemos venido trabajando en proyectos de ley. Quiero remarcar la importancia de un programa de promoción de las Buenas Prácticas que la provincia ha denominado “Productor Agropecuario Sustentable Entrerriano”, con las siglas PASE. Este programa es de adhesión voluntaria y lo que busca es reconocer a aquellos productores que implementan Buenas Prácticas, obviamente por encima de las obligatorias, y lo que se reconoce aquí es a aquel productor que agrega algo más por encima de lo obligatorio, buscando llegar más rápidamente a sistemas sostenibles en el tiempo”.
MR-¿Cuál es la situación de ER respecto la implementación de BPA, lo tienen relevado?
PG- “Así como mencionábamos que las Buenas Prácticas no son un decálogo que hay que cumplir, sino que son una sumatoria del conocimiento científico tecnológico, su implementación depende de la situación de cada productor y por eso es fundamental el trabajo codo a codo entre un profesional de la agronomía, un profesional de las ciencias médicas veterinarias, o profesionales de otros campos del conocimiento como los biólogos. Es un trabajo interdisciplinario, que ayuda a la toma de decisión para poder llevar adelante un sistema productivo que sea sostenible en el tiempo en todos los terrenos, no sólo en el ambiental que nos preocupa y mucho, sino también en su implicancia social, generando alimentos, trabajo, desarrollo territorial y por supuesto y principalmente la sostenibilidad económica”.
En cuanto al nivel de adopción de las buenas prácticas agropecuarias en Entre Ríos, Guelperín señala “para cada caso hay algunas variables, pero podemos poner el acento en el cuidado de algunos bienes de la naturaleza, fundamentalmente el suelo, que es un recurso no renovable. La naturaleza le lleva miles de años generar un poquito de suelo fértil y este suelo fértil, en el planeta, ocupa un bajísimo porcentaje de menos del 30%, entonces el cuidado del suelo es uno de los aspectos que más nos preocupa y Entre Ríos particularmente, está muy expuesta a algunos procesos degradativos como la erosion hídrica. En este tema estamos trabajando denodadamente para que las Buenas Prácticas en el manejo y cuidado del suelo sean realmente una realidad llevada adelante en cada uno de los campos”.
MR-¿ Qué está faltando para que las BPA sean una realidad en ER?
PG-“Lo que falta es un gran trabajo en el campo de la educación, o sea, de la transmisión, de la extensión agropecuaria que llevamos adelante nosotros, que es ir, estar cerca de cada productor, que un profesional esté cerca en la toma de decisiones y que de esta forma no nos equivoquemos cuando decidimos una práctica en el campo sea cual fuese, tanto mover la tierra y exponerla a la erosión hídrica, que es algo realmente muy preocupante, o como el uso de un fitosanitario cuando no sea indispensable y que no haya sido correctamente evaluada su necesidad. Reponer los nutrientes que los cultivos se extraen, como toda especie en la medida que crece y genera frutos que cosechamos estamos llevándonos algo del campo que tenemos que devolver con fertilización. Otro aspecto es el manejo correcto de todos los efluentes y los desechos que pueda generar cualquier actividad humana, no siempre hablamos de esto. Pensamos mucho en la basura urbana y esto nos puede servir para entender que estos desechos y residuos se generan en todas las actividades: industriales, comerciales, cotidianas de la familia y lógicamente también en las producciones agropecuarias. En ese sentido estamos trabajando fuertemente en el recupero de los plásticos, todos los bidones vacíos procesados, el lavado y su destrucción, que luego son recuperados por un sistema que los pone en un proceso de reciclado de esta forma con el reciclado logramos, devolver en la economía circular algo que hasta ahora era basura y termina siendo un insumo para producir bienes que la sociedad necesita como por ejemplo caños, que es un destino que no entra en contacto directo con las personas”.
Y agregó “el campo de las Buenas Prácticas es muy amplio, abarca también el bienestar animal, se están cambiando las prácticas de manejo de los animales, como por ejemplo el uso de cualquier tipo de actividad que genere estrés en los animales como las picanas eléctricas, los látigos o cualquier cosa que genere dolor o estrés tanto en el manejo cotidiano como en el transporte general, dándole a los animales las condiciones de crecimiento adecuada en: alimentación, temperatura, esto relacionado con la sombra, el estrés térmico y muchas otras prácticas”.
Finalmente el profesional dijo “hoy el campo no es un lugar que estemos dañando o perjudicando, sino que es un espacio donde se trabaja para generar alimentos seguros y en cantidad necesaria para una población creciente, cuidando todos los bienes que la naturaleza nos ha generosamente puesto a disposición, los invitamos a consultarnos, y los invitamos a trabajar juntos”.















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