El pulso seco del mes de enero asociado a las elevadas temperaturas ocasionó el aborto de hojas, flores y vainas reduciendo el rendimiento de la oleaginosa de primera entre un 20% y 25% mientras que en los ciclos cortos la merma alcanza el 40%, no obstante luego de las precipitaciones se detectó un cambio favorable en la condición general del cultivo , informó la Bolsa de Cereales de Entre Ríos .
En base a consultas efectuadas a la Red de Colaboradores, el SIBER determinó que la pérdida de rendimiento para la soja de 1era oscila entre el 20% al 25%; siendo los grupos cortos sembrados temprano los más afectados, ya que en estos lotes la merma alcanza el 40%.
Hasta el jueves pasado , el 14% del área contaba con una condición evaluada como muy buena (es decir expectativas de rendimientos por sobre los promedios habituales), concentrándose el 61% en una situación buena, alrededor del 22% posee con una estado regular y el 3% una situación mala.
Soja de segunda con problemas de maleza
Los lotes implantados con soja de 2da también han experimentado un cambio positivo, concentrándose el 74% del área entre la condición de buena a muy buena, detectándose charcas en una situación regular en el 24% y el 2% ha sido calificada como mala, relevó la institución entrerriana.
Los Colaboradores del SIBER reportaron que en general el cultivo cuenta con capacidad de recuperación, ya que la mayor parte del área se sitúa entre estado vegetativo avanzado y plena floración.
Los principales efectos del déficit hídrico de enero han sido escaso desarrollo de las plantas, lo cual no le ha permitido cerrar el surco y trae asociado problemas para el control de maleza, informaron los técnicos del SIBER.
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