Dios en la Tierra

Hoy celebramos a San Bonifacio, mártir y patrono de Alemania

Martes de la novena semana del tiempo ordinario. El santoral recuerda a San Bonifacio de Maguncia. Evangelio según San Marcos 12,13-17.

Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones.

Ellos fueron y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarla o no?”.

Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: “¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario”.

Cuando se lo mostraron, preguntó: “¿De quién es esta figura y esta inscripción?”. Respondieron: “Del César”.

Entonces Jesús les dijo: “Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios”. Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.

Amén y ¡ adelante !

Evangelio comentado por Santa Catalina de Siena (1347-1380), terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa

Diálogos, c. 13

«¿De quién es esta imagen?» : Dios, al hacerse hombre, restaura en nosotros

Amor Eterno…, te pido como una gracia que, en nombre de la caridad eterna que te ha movido a crear al hombre según tu imagen y semejanza (Gn 1,26), tengas misericordia de tu pueblo… Tu has hecho esto, oh Trinidad eterna, tan sólo porqué querías hacer participar al hombre de Ti mismo. Por eso le has dado la memoria, para que se acuerde de todos tus beneficios y así, oh Padre eterno, le haces partícipe de tu poder. Por eso le has dado la inteligencia, para que pueda comprender tu bondad y así participar de la sabiduría de tu Hijo único. Por eso les has dado la voluntad, para que pueda amar lo que ve y conoce de tu verdad, y así participe del amor de tu Espíritu Santo. ¿Quién te ha movido a que dieras tan gran dignidad al hombre? El amor inagotable con el cual has mirado en ti mismo a tu criatura…

[Pero] a causa del pecado, el hombre ha perdido esta dignidad… Entonces tú, movido por este mismo fuego con el cual nos habías creado…, nos has dado el Verbo, tu Hijo único… Él ha llevado a cabo tu voluntad, Padre eterno, cuando lo has revestido de nuestra humanidad, a imagen y semejanza de nuestra naturaleza. ¡Oh abismo de caridad! ¿Cuál es el corazón que pueda quedarse retirado y no ceder a tu amor viendo al Altísimo unirse a la bajeza de nuestra humanidad? Somos tu imagen, tú la nuestra por esta unión que tu has consumado en el hombre velando tu divinidad con el barro de Adán (Gn 2,7)… ¿Qué es lo que te ha movido a hacer esto? ¡El amor! Tú, oh Dios, te has hecho hombre, y el hombre ha llegado a ser Dios. Por este amor indecible, te lo pido, ten misericordia de tus criaturas.

Hoy celebramos a San Bonifacio, mártir y patrono de Alemania

LLamado el “Apóstol de Alemania” por haber evangelizado sistemáticamente las grandes regiones centrales, por haber fundado y organizado iglesias y por haber creado una jerarquía bajo la jurisdicción directa de la Santa Sede. Sus dones de misionero y reformador generaron importantes frutos.

Winfrido (su nombre de bautizo) nació en el año 680 en Wessex – Inglaterra. Se trasladó de muy joven a la abadía de Nursling, en la diócesis de Winchester, donde se le nombró director de la escuela. Ahí escribió la primera gramática latina que se haya hecho en Inglaterra.

A la edad de 30 años recibió las órdenes sacerdotales y se dedicó al estudio de la Biblia. En el año 718 el Papa San Gregorio II otorgó a Winfrido un mandato directo para llevar la Palabra de Dios a los herejes en general. Éste lo escuchó complacido y le dijo: “Soldado de Cristo, te llamarás Bonifacio”. Este nombre significa “bienhechor”. El Santo partió inmediatamente con destino a Alemania, cruzó los Alpes, atravesó Baviera y llegó al Hesse.

En poco tiempo, pudo enviar a la Santa Sede un informe tan satisfactorio que el Papa hizo venir al misionero con miras a confiarle el obispado. El día de San Andrés del año 722, fue consagrado obispo regional con jurisdicción general sobre Alemania. Bonifacio regresó a Hesse y como primera medida, se propuso arrancar de raíz las supersticiones paganas que eran el principal obstáculo para la evangelización.

En el año 731, el Papa Gregorio III, sucesor de Gregorio II, mandó a San Bonifacio el nombramiento de metropolitano para toda Alemania más allá del Rhin, con autoridad para crear obispados donde lo creyera conveniente. En su tercer viaje a Roma fue nombrado también delegado de la Sede Apostólica. San Bonifacio y su discípulo San Sturmi fundaron en el año de 741 la abadía de Fulda, que con el tiempo se convirtió en el Monte Cassino de Alemania.

El 5 de Junio del año 754, cuando el Santo se disponía a realizar una confirmación en masa, en la víspera de Pentecostés, apareció una horda de paganos hostiles que atacó al grupo brutalmente con lanzas y espadas.”Dios salvará nuestras almas” se escuchó gritar a Bonifacio y alzó el evangelio a modo de protección. La espada partió el libro y la espada del Santo.

El cuerpo del Santo fue trasladado al monasterio de Fulda, donde aún reposa.

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